Por Salvador Hernández LANDEROS
La guerra contra el Covid-19 no la están perdiendo los médicos. Las derrotas diarias las estamos propiciando nosotros mismos por irracionales.
La frustración ya se manifiesta entre el personal de Salud. No se enfrentan solo contra el contagio, sino también con ese comportamiento social.
No podemos continuar con la mentalidad del “vale madrismo”. Debemos hacer a un lado las reuniones sociales. Quitarnos “el no pasa nada”.
Dejemos los espacios libres a quien verdaderamente tiene la necesidad de salir a trabajar. La frivolidad personal hay que encerrarla con candado.
Este pasado sábado 11, se cumplieron cuatro meses de cuando se dio a conocer el primer caso en NL. El de un sanpetrino contagiado de Covid-19.
Fue el 27 de febrero cuando se presentó el primer infectado en México. Fue un residente de la CDMX, quien recién había regresado de Italia.
Desde esa fecha, a este lunes, han transcurrido 138 días, es decir 4 meses y medio y, al menos en NL, han perdido la vida más de 600 personas.
Por más que el sector de Salud esté organizando, éste puede colapsar. Y todo por culpa de nosotros, por no atender los exhortos para quedarnos en casa.
Por nuestro comportamiento, pareciera que los médicos y enfermeras “duermen con el enemigo” y, en el peor de los casos, con alguien que los quiere matar.
Entre los médicos, asistentes y enfermeras, ya hay varias víctimas. Y no se contagiaron por andar en fiestas, reuniones sociales, o “carnitas asadas”.
Ellos perdieron la vida, tratando de cuidar y salvar la nuestra. Hagamos conciencia por el bien de nuestras familias y de los médicos.