El Sol de Irapuato
Lo primero que José Antonio “N” alias El Marro preguntó tras saberse detenido fue: “¿Quién me traicionó?”. Esperaba que alguien de los agentes estatales y federales que lo detuvieron confesara quién había sido el que dio el pitazo para su captura.
Una fuente que participó en la detención, relató en un informe, al cual tuvo acceso Organización Editorial Mexicana, que El Marro tenía preparada una cuatrimoto, incluso con las llaves puestas, para cuando hubiera necesidad de huir, hacerlo de inmediato.
Por eso también siempre dormía vestido. Cuando algo pasaba cerca de donde había acordado descansar, su grupo de halcones le informaba a su primer círculo para que huyera. El Marro era el primer en huir, mientras que su grupo de seguridad se encargaba de asegurar el plan de escape, pero no pasó en esta ocasión: el sitio que había sido elegido para que El Marro huyera, ya estaba cercado por los militares y por eso preguntó por segunda ocasión que quién lo había traicionado.

El sábado fue cuando la detención de El Marro fue fraguada. Había la ubicación exacta, sus movimientos y su último delito que había cometido. Tanto el Gobierno Federal como el Estatal cruzaron datos, pues la información que cada uno poseía permitieron no dejar cabo suelto.
Durante la detención, su cuerpo de seguridad intentó atacar a los elementos estatales y federales y se produjo el intercambio de disparos. Alrededor de 20 minutos duró la resistencia de El Marro, hasta que cedieron al verse ampliamente superados. Uno de los detenidos y presunto integrante del Cártel Santa Rosa de Lima fue lesionado en una pierna.
Cuando El Marro era trasladado por los Agentes de Investigación Criminal, resignado, volvió a preguntar que quién de su gente le había jugado chueco. Por tercera ocasión en la madrugada, El Marro insistió en eso.

La zona más segura para El Marro
El pueblo de Franco Tavera, en Juventino Rosas, era hasta entonces la zona más segura para El Marro.
El poblado está a tan sólo 10 minutos de Santa Rosa de Lima, donde era el centro de operaciones del Cártel Santa Rosa de Lima, y a siete minutos de San Antonio de Los Morales, donde nació El Marro el 23 de julio de 1980 y donde vivía su madre.
Realmente El Marro nunca se fue de esa zona, pues ahí tejió su red de escape en 15 poblados de la región, según contaron fuentes que participaron en el operativo a Organización Editorial Mexicana.