jue. Ago 28th, 2025

Por Salvador Hernández LANDEROS

Los políticos pasan a la historia por sus buenas o malas obras. De ellas depende su fama, o también su suerte, buena o mala, pero suerte al fin

El proceso electoral del próximo 6 de junio podría marcar el ocaso tanto de Felipe de Jesús Cantú Rodríguez como el de Adalberto Arturo Madero Quiroga.

Felipe de Jesús, hoy de 55 años y Adalberto, de 53, representaron la moral de ese panismo al final del siglo pasado y principio del nuevo milenio.

Eran los jóvenes maravilla del entonces pulcro Partido Acción Nacional. Algo así, como lo son Samuel y Luis Donaldo en el Movimiento Ciudadano.

Despuntaron por la corriente local de Fernando Canales y, a nivel nacional, por la de Vicente Fox. La suerte les favoreció con fama y gloria.

Madero fue diputado local en 1997. Descubrió y denunció un desvío de 17 millones de dólares en el gobierno de “El Benjas” y su tesorero Xavier Doria

Eso le valió para ser Senador del 2000 al 2006. En seguida le ganó la alcaldía de Monterrey al experimentado priista Abel Guerra Garza.

Felipe de Jesús, también era diputado local en 1997 y en el 2000 le ganó la alcaldía a otro experimentado líder priista. Leopoldo “Polo” Espinoza

Vueltas de la vida política. Los moralistas del panismo sucumbieron. Madero cambió a “Maderito”, símbolo de la corrupción y Felipe pasó a “Felipillo”.

“Maderito” ha dado brincos de un lado a otro, ya expulsado el PAN. “Felipillo”, se volvió un “nacido para perder” y de perder su modus vivendi.

Difícil será que en el 2024 participen en las elecciones de ese año. Arañarán la etapa del adulto mayor. A menos que sea con un partido para puros viejitos.

chavalolanderos@yahoo.com.mx

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