Por Rogelio Romero/Corresponsal
Austin, Texas.- El gobernador de Texas, Greg Abbott, amagó con desfondar al congreso estatal sino se aprueba la polémica propuesta de ley SB-7 que pretende reformar y hacer más estricta la ley electoral en esta entidad de la Unión Americana.
El pasado domingo un grupo de 30 legisladores republicanos abandonaron la sesión donde se pretendía la aprobación final de la polémica ley aduciendo su desacuerdo, en el sentido de que era restrictiva y desigual en el trato electoral hacia los afroamericanos y otras minorías.
Se requieren más de dos cuartas partes para la aprobación de cualquier proyecto de ley, lo que no se logró a pesar de que los legisladores demócratas son mayoría.
De acuerdo a lo que publico en su cuenta de twitter el lunes Abbott señala; “Vetare el articulo 10 sobre el presupuesto del congreso que fue aprobado por los legisladores. El artículo 10 proporciona los fondos para el Congreso. No habrá pago para aquellos que abandonaron sus responsabilidades”, señala el poder ejecutivo estatal.
Pero la ira de Abbott va más allá del proyecto de ley electoral, la sesión legislativa boicoteada por los demócratas también iba a dar el visto bueno final a otros proyectos como la portación legal de armas sin requerir mostrar prueba de entrenamiento previo y avalar estrictos cambios a la ley antiaborto estatal.
El fin de semana el propio presidente Biden llamó un ataque a la democracia el intento legislativo republicano en diferentes estados de querer modificar las leyes electorales.
Los demócratas en Texas señalaron que esperan que el gobierno federal pida al Congreso nacional que actué protegiendo la ley electoral del país, para impedir que los cambios estatales afecten futuros comicios.
Aunque los republicanos llamaron a una reanudación de sesión final este lunes no se llegó a ningún acuerdo entre las bancadas legislativas demócrata y republicana sobre el tema.
El gobernador texano tiene hasta el 20 de junio para cumplir su amago de vetar los fondos para el Congreso local, por otra parte también señaló que convocara a una sesión especial de la legislatura estatal para que se apruebe la SB 7. El proyecto de ley que de acuerdo a los republicanos refuerza las medidas contra cualquier intento de fraude electoral.
A pesar de ello no existen en Texas evidencias de que en las elecciones federales y estatales se hayan cometido en años recientes intentos de fraude electoral.