Raúl Guajardo
A 4 días de la elección para gobernador de Nuevo León ya no quedan dudas, sólo dos candidatos tienen posibilidades de ganar: Adrián de la Garza y Samuel García, en ese orden. Se percibe que puede ser una final cerrada, de menos de 5 puntos porcentuales entre el ganador y el segundo lugar.
Por ello es necesario ejercer el voto útil en favor de Adrián de la Garza, quien tiene más posibilidades de ganar que su contrincante.
Aunque las encuestas de El Norte señalan una ventaja para Samuel, si se analizan a detalle nos damos cuenta de que parte de esa ventaja en la encuesta se la da el grupo de jóvenes de entre 18 y 29 años. Precisamente el segmento poblacional que, según el mismo periódico es el que menos vota.
Adrián, considero, tiene la ventaja de que ha mostrado ya su capacidad en el ámbito del poder ejecutivo, tanto como Procurador de Justicia, como en sus casi 6 años de alcalde de Monterrey, ambos cargos en los que cumplió con creces su cometido.
Por su parte, Samuel García sólo tiene experiencia legislativa y los resultados que puede presumir son bastante pobres. Sería un gobierno de improvisación, otro, el cual ya no podemos soportar los nuevoleoneses.
Larrazábal y Clara ya no tienen oportunidad en este proceso, sus campañas no han despegado y el tiempo se les acabó. Sus seguidores deberían hacer que sus votos valgan sumándose al puntero en las encuestas que, excepto la de El Norte, en su totalidad marcan como favorito al abanderado de la coalición “Va Fuerte por Nuevo León”.