Por Rogelio Romero
Las elecciones para elegir alcaldes en Tamaulipas este próximo d0mingo 6 de junio, ya no favorecen en algunos de los principales municipios al Partido Acción Nacional, como sucedió en el 2016 cuando llegó a la gubernatura Francisco García Cabeza de Vaca.
En 2016 la izquierda sufrió una debacle en el estado que no pudo cambiar ni la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia del país en el 2018, con el ascenso de Morena.
Pero ahora las condiciones políticas son diferentes las fuerzas morenistas se reorganizaron, y hoy están peleando por lo menos, ganar en cuatro de los municipios más importantes de la entidad.
En Matamoros que ha sido el bastión morenista su actual alcalde Mario López Hernández,
quien busca la reelección, se espera gane con contundencia sobre la panista Ivette Bermea por lo menos asi lo indica una encuesta de Massive Caller (Abril) que le daba 20 puntos de ventaja.
En Reynosa casa del actual gobernador Cabeza de Vaca, las preferencias electorales de la misma encuesta daban al morenista Carlos Peña Ortiz una ventaja del 31.4% sobre un 27% del panista Jesús María Moreno Ibarra.
Peña Ortiz ha soportado el fuerte golpeteo político en su contra, y se dirige a la recta final de un proceso bastante cerrado en la principal ciudad de Tamaulipas.
Perder Reynosa para el actual gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, seria como una bofetada con guante blanco y, muestra de lo que la sociedad civil realmente quiere si lo ratifica en las urnas este domingo.
Mientras en la capital del estado Victoria la lucha política entre la panista María del Pilar Gómez y el abanderado morenista Eduardo Gattás Baéz se ha emparejado, pero aún sigue favoreciendo al segundo contendiente.
La sociedad victorense padece en la actualidad de una problemática urbana difícil debido a la carencia de agua, además parece estar ya cansada de los escándalos mediáticos de la burocracia estatal panista.
En Nuevo Laredo frontera azotada por graves problemas de inseguridad que se han incrementado en los últimos meses, la lucha electoral entre la morenista Carmen Lilia Canturosas y la representante blanquiazul Yahleel Abdala es la contienda más cerrada de todas, debido a que Abdala ha sido capaz de remontar la desventaja inicial que padecía, ahora se espera que el margen de votación entre ambas candidatas sea bastante reducido cuando se declare a una ganadora.
En Tampico las aspiraciones morenistas de ganar el municipio parecen un campo minado, esto debido a que el panista Chucho Nader ha encabezado las preferencias electorales desde el inicio del proceso electoral.
En Madero sin embargo se vive un contraste ya que el candidato de Morena Adrián Oseguera Kernion, encabeza la suma de voluntades de varios grupos políticos afines a su proyecto de gobierno, además de contar con el apoyo de un importante número de trabajadores de la base petrolera local.
Perder 4 de los 6 municipios importantes de Tamaulipas sería una derrota poliitca importante para el PAN que encabeza su lider nacional Marko Cortez, aun si Morena solo le arrebatara 3 de las ciudades más pobladas, ya que mostraría la nivelación de fuerzas y las aspiraciones serias que tiene la dirigencia nacional que encabeza Mario Delgado, de sumar al estado tamaulipeco a la lista de gubernaturas en poder de Morena para el 2022.
Independientemente del desenlace político que tenga la situación del actual gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca, existen otros factores sociales y económicos que podrían evitar que el panismo tamaulipeco, ya no pueda señalar que arrasó en los comicios intermedios de este año como lo hizo en el 2016. Veremos…..