El actual proceso electoral ya registra más agresiones contra políticos que las de 2018 y es el segundo con más asesinatos desde el 2000, aseguró la consultora Etellekt en su Quinto Informe de Violencia Política en México.
México suma 91 políticos asesinados, de los cuales 36 eran candidatos o aspirantes, la cifra es 41% inferior a los 152 políticos asesinados -48 aspirantes y candidatos- durante el proceso electoral de 2018.
De los 36 candidatos o aspirantes asesinados, la gran mayoría, 31 de ellos, competía por cargos de elección municipales; mientras que 13 de contaban con registro como candidatos ante sus partidos.
Entre los asesinatos que más han conmocionado las elecciones se encuentran los de dos candidatos de Movimiento Ciudadano: Abel Murrieta, candidato a la alcaldía de Cajeme, Sonora, así como el de Alma Rosa Barragán, quien iba por la presidencia municipal de Moroleón, en Guanajuato.
A esto hay que sumarle 12 colaboradores y 35 familiares de políticos, así como 99 servidores públicos de los tres niveles de gobierno sin militancia partidista o aspiraciones políticas, la mayoría de ellos mandos de seguridad pública a nivel municipal y estatal.
Es decir, durante el actual proceso electoral, suman 236 víctimas fatales relacionadas con la política y el servicio público.
Por otra parte, Etellekt ha detectado 782 agresiones contra 737 políticos, candidatos y aspirantes, lo cual ya supera las 774 agresiones que se registraron durante los comicios de 2018.