El sistema financiero mexicano ha evolucionado tanto en el número de instituciones que han surgido, como en su proceso de digitalización. Sin embargo, todavía existe desconfianza por parte de los usuarios: de acuerdo con cifras del Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México (UVM), solamente 3 de cada 10 mexicanos consideran que este sistema es confiable.
En este sentido, el 39% de los encuestados relacionaron el término “sistema financiero” exclusivamente con la banca tradicional. El resto de los jugadores en el mercado, como las fintech, no figuran en la mente de muchos clientes potenciales.
“Las fintech, a través de la creación de productos y servicios, atienden las necesidades y expectativas de un sector de la población mexicana que históricamente no ha estado incluido en el sistema financiero”, comenta Modesto Gutiérrez, founder y presidente de Miio, el primer Telcobank de México y LATAM.
La industria financiera digital ha tenido un crecimiento significativo en los últimos años. Según cifras del Radar Fintech México 2020, desde 2016 el número de este tipo de empresas ha crecido a una tasa promedio del 23%; el año pasado se identificaron 441 compañías en este sector.
“Ante el crecimiento de la industria, las compañías han buscado diversificar sus servicios para atender las necesidades de los usuarios. Este es el caso de algunas empresas del sector fintech, quienes han emprendido una fusión estratégica con la industria de telecomunicaciones para ofrecer productos financieros digitales y servicio de telefonía móvil. Estas compañías son conocidas como telcobanks”, señala Gutiérrez.
Los telcobanks son instituciones financieras totalmente digitales; es decir, que no tienen presencia física ni sucursales. Esta estructura les permite operar con mayor facilidad, con menores costos y menos riesgos logísticos relacionados con la posesión y distribución de efectivo. A través de este tipo de fintech, los usuarios pueden realizar operaciones desde su celular, abrir una cuenta o acceder a una tarjeta digital.