vie. Mar 20th, 2026

Luz María Ortiz Quintos

Te invito a reflexionar en, ¿cómo te sientes? 1-Físicamente, 2-Emocionalmente, 3-Espiritualmente. Si bien las personas estamos compuestas por un cuerpo, una mente y un alma; en muy pocas ocasiones, nos detenemos a pensar en cómo nos sentimos. 

En estos últimos más de 15 meses nos hemos concentrado en proteger nuestra salud física, sin embargo es igualmente importante la salud emocional y espiritual.

Es muy fácil identificar algún síntoma de riesgo en nuestra salud fisica, debido a que los síntomas son muy evidentes, cuando algo en nuestro cuerpo no está funcionando bien, las señales de malestar nos alertan en poco tiempo, pero ¿qué pasa con la salud emocional? Tenemos poca educación al respecto, no se nos ha enseñado a cuidar nuestra mente, a elegir bien los pensamientos, acciones y comportamientos, carecemos  en ocaciones carecemos de inteligencia emocional. La importancia de la salud emocional nace precisamente en que es esta, la que le proporciona al individuo una sana salud fisica incluso.

El miedo, la tristeza, la ira y el asco son estados emocionales que, cuando son intensos y habituales, afectan negativamente la calidad de vida de las personas. En consecuencia, las emociones negativas constituyen actualmente uno de los principales factores de riesgo para contraer enfermedades físicas y mentales. El impacto de la salud mental y emocional es significativo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es una de las principales causas de discapacidad, y afecta a 264 millones de personas en el mundo. Mientras tanto, la economía global pierde 1 billón de dólares anuales debido a la depresión y la ansiedad, según la OMS. “Históricamente, las organizaciones han tendido a fingir que los problemas de salud mental de un individuo no son un factor en el lugar de trabajo”, dice Rod Hart, vicepresidente de Transformación de la Salud en Aon. “Ahora las personas se están volviendo más conscientes de la necesidad de proporcionar algún tipo de intervención mucho antes. Hay una amplia gama de problemas que pueden tener un impacto en la salud mental de una persona. Estos pueden incluir: el divorcio y la separación, la cultura “siempre activa” las 24 horas, los 7 días de la semana y su efecto sobre el sueño, la necesidad de hacer malabares con múltiples responsabilidades y roles además del trabajo, las presiones financieras, para muchos, la desesperación del aislamiento y la soledad. La salud mental se vuelve aún más importante en una era de cambio constante.

Algunos síntomas de una salud emocional NO SANA pueden ser: Problemas para dormir, la falta de concentración, los olvidos, la irritabilidad, el llanto, la falta de motivación.

Por lo tanto podemos concluir que definitivamente cuidar la salud emocional toma la misma relevancia que cuidar nuestra salid fisica. Y debemos tener la confianza en pedir apoyo si lo necesitamos, a nuestros familiares o incluso buscar ayuda profesional.

*La autora es presidenta del Instituto Nacional de Consultoría Nacional AC.

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