Walter Elizondo
Monterrey. – Mientras se rebasó la capacidad de los albergues católicos para recibir a los migrantes haitianos, los regiomontanos han acudido al llamado para dejar alimentos y artículos de aseo personal para los más de 900 indocumentados que llegaron a Monterrey en busca de alcanzar los Estados Unidos.
Mientras tanto, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López hizo un llamado a la sociedad a recibirlos con caridad, y en el mensaje dominical solicitó no ver a los migrantes como un estorbo y tratarlos con dignidad.

“Nuestros hermanos migrantes, lejos de ser vistos como una carga o estorbo, deben ser vistos en la caridad y tratados en la dignidad que les corresponde”.
Además, dijo, las casas de migrantes que sostiene la Iglesia católica han sido rebasadas, por lo que hizo un llamado a que les apoyen para aumentar la infraestructura.

“Hacemos un llamado para que nos ayuden a mejorar nuestra estructura y capacidad de recibirlos. Hemos iniciado la construcción de una nueva casa del migrante en Santa Catarina, Casa Monarca, esperamos su colaboración para poderla llevar a término”.

Este domingo, el padre Felipe de Jesús Sánchez, director del albergue Casa INDI, junto con un grupo de migrantes acudieron a Catedral de Monterrey, junto al arzobispo Rogelio Cabrera López en Catedral y servidores de Casa Hogar y Comedor de los Pobres Padre Infante a la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y el refugiado.
Entre los particulares y grupos que llegan a apoyar, estuvo la organización evangélica, Sexta Iglesia de la Fe en Cristo Jesús de Monterrey y Asociación Civil ViDa Nicolaíta y Roberto “El Oso”Medina, que llevaron víveres, gel antibacterial, cubrebocas, ropa y juguetes para los cientos de haitianos que están al lado de la casa INDI .

Víctor David Guerrero de la AC ViDa Nicolaita quien dijo que aún en pandemia y no siendo ajenos a las condiciones que hoy se da en la sociedad la ONG que preside lleva la ayuda.