vie. Feb 20th, 2026

Hubo un jovencito llamado Samuel, él creció desde pequeñito en el templo de Dios, aprendiendo el oficio y la obediencia.

Una noche en que el sacerdote principal dormía, este adolescente estaba reposando cerca del arca del pacto, y antes de que la lámpara que debía permanecer encendida por estatuto perpetuo se apagara, escuchó una voz que lo llamaba por su nombre.

Contrario a lo que cualquier muchachito hubiera hecho, presto se levantó a atender en varias ocasiones creyendo que era su maestro quien lo llamaba para descubrir que no era el hombre, sino Dios a quien estaba escuchando.

En la cultura hebrea, al terminar la educación inicial, el niño se convertía en hombre y le era revelada la Palabra de Dios, pero Samuel aún no la conocía, sin embargo, Dios se estaba aproximando a Él porque ningún protocolo humano detiene a Aquel que tiene grandes planes para nosotros.

Cuando el sacerdote Elí comprendió lo que sucedía, le enseñó a Samuel cómo responder al llamado apropiadamente; él le dijo que cuando escuche a Dios hablándole por su nombre él conteste: habla Señor, que tu siervo oye.

Cuando escuche su nombre, usted ya sabe cómo contestar al llamado de Dios, no tenga miedo, que cuando Él le busca es porque quiere revelarle cosas grandes y ocultas que usted no conoce.

¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo.  Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.

1 Samuel 3

Email mujervirtuosa@instruccionespersonales.com
Facebook e Instagram, @InstruccionesPersonales 

Whatsapp: https://chat.whatsapp.com/IvEOo3fLUPB760llpNegXy     

Telegram: https://t.me/joinchat/GadGUwf0PUjYH44I

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *