Raúl Guajardo Cantú
Hay cosas que los ciudadanos no alcanzamos a comprender, no porque no tengamos la capacidad de hacerlo, sino porque no entendemos cómo es posible que se les ocurran a los gobernantes.
Tal es el caso del cobro que según el secretario de Movilidad Hernán Villarreal, se hará a los automovilista en función de los kilómetros que recorra en ciertas vías de la ciudad y el área metropolitana, a ver si al rato no quiere cobrar por las ventanas, como en los tiempos de Santa Anna.
El objetivo declarado consiste en desincentivar el uso del automóvil y promover el del transporte urbano, aunque aclaró el funcionario que la propuesta es a largo plazo y que todavía no tienen definidas las cuotas que cobrarán.
Nos parece una medida que a todas luces más que una intención de incentivar el uso del transporte público, tiene un fin recaudatorio, generaría un doble pago y abre toda una serie de ventanas a la corrupción, nos explicamos.
En principio, el funcionario asegura que el automovilista pagará por los kilómetros recorridos sobre unas vialidades que fueron construidas con los impuestos de los ciudadanos y que, cobrar por usarlas resultaría en un pago doble, el de los impuestos para construirlas y el de los cobros por transitar en ellas.
Dada la gran cantidad de vehículos privados que transitan por el área metropolitana de Monterrey, lo cual se traduce en millones de kilómetros recorridos al día, cualquier cobro se traduciría en ingresos millonarios para un gobierno ávido de recursos.
Pero además, no se explica la forma en que se medirá el kilometraje recorrido, o quién hará esta medición, lo cual seguramente traerá como consecuencia que los encargados de realizar las mediciones busquen llegar a arreglos con los automovilistas con la finalidad de que puedan “pagar menos”.
Además de todo lo anterior, resulta que solo el Congreso puede aprobar este tipo de cobros, lo cual, hasta donde sabemos, no ha sucedido, por lo que nos preguntamos si cuando Hernán Villarreal habla de la “aprobación” se refiere a que el gobierno aprobó el plan para presentarlo a los diputados o a otra cosa, como por ejemplo llevarlo a cabo sin seguir los cauces legales.
Lo que sí es un hecho, es que en este momento electoral la oposición ha de estar de plácemes porque el gobierno anuncie aumentos en los pagos que realizan los ciudadanos, sobre todo cuando se está cuestionando el buen uso de los recursos públicos por parte de la administración actual.
A ver si Samuel no sale a enmendarle la plana a Villarreal, como ya lo ha hecho en varias ocasiones, sobre todo si tomamos en cuenta que este tipo de situaciones le pueden pegar al gobernador en sus planes futuros, sobre todo en lo referente a Monterrey.