Luz María Ortiz Quintos
Resulta interesante la postura del actual secretario de Educación de Nuevo León, Juan Paura García, respecto a la iniciativa que está por presentar en el Congreso del Estado sobre la nueva ley de educación, la cual pretende que el transporte escolar sea obligatorio solo para colegios privados.
Comparto algunos comentarios que han expresado padres de familia al respecto:
· “Preferimos transporte gratuito en lugar de festivales. Es importante administrar bien los recursos.”
· “Lo obligatorio debería ser que, al iniciar cada ciclo escolar, se proporcione a las escuelas pintura, material didáctico, de oficina y de limpieza.”
· “Para algunas familias es un sacrificio pagar la educación privada; consideran que un pago adicional no es justo.”
La semana pasada abordé este tema, y nuevamente lo menciono en este importante medio de comunicación. Estaremos buscando una reunión con el secretario, confiamos en que sea una autoridad abierta al diálogo y dispuesta a escucharnos.
La ley de educación debe ser mejorada, pero con la que actualmente tenemos hemos trabajado. Si se está convocando a las asociaciones civiles a participar en mesas de trabajo, queremos pensar que es con la intención de escuchar verdaderamente las voces de las familias neoleonesas.
No quisiéramos pensar que estas mesas sean solo una simulación cuyo resultado sea simplemente la imposición de la autoridad en turno.
Respetamos a las autoridades, y como ciudadanos, lo menos que esperamos es recibir ese mismo respeto. No nos hemos prestado, ni lo haremos, a ninguna simulación.
Nuestra postura es legítima: esta propuesta de transporte escolar obligatorio solo para familias de colegios privados representa un golpe más a la economía.
Reitero que la mayoría de las familias neoleonesas tienen a sus hijos en escuelas públicas. Si se está considerando el transporte escolar obligatorio, debería ser gratuito y aplicable para toda la comunidad de educación básica.
Se asignan recursos públicos a muchos programas que no tienen demanda. Podríamos mencionar varios, y las autoridades lo saben perfectamente. Trasciendan por sus buenas decisiones. Este es un momento para dejar su nombre en alto y un legado positivo para sus hijos.