Así empieza una canción infantil que busca que enseñemos desde pequeños a no ver, oír, tocar o incluso comer cosas peligrosas no solo para nuestro cuerpo, sino también para nuestra alma.
Hace un tiempo vi una de “tantas” películas aunque están disfrazadas de azúcar,en realidad son perversas y diabólicas, y hago mención de esto porque la Biblia dice que Satanás se disfraza como ángel de luz.
Si ustedes supieran que no siempre se esconde en lo feo sino detrás de algo bonito, porque sabe que muchos correrán asustados, pero si es agradable y deseable, muchos vendrán como abejas a las flores y ahí los esclavizará para que se pierdan de todas las bondades de Dios.
La descripción mencionaba la espiritualidad, sanidad y demás cosas que muchos estamos buscando, y cuando la empecé a ver, sentí como que algo no estaba bien, y me quedé a verla completa para terminar asqueada de cómo detrás de una historia de amor y sanidad se escondía el único que en toda la Escritura busca su adoración en lugar de la de Dios y que te ofrece con dulces engaños otra salida que te lleva a un tormento eterno.
Ningún ángel de Dios permitirá que te postres ante él porque reconocerá que igual que tú y yo, ante el único que debemos postrarnos es ante Dios, pero si éste, o algún otro te pide y se deleita en que le adores, ¡cuidado! Porque es el engañador y acusador de los hombres, que busca robar, matar y destruir todo lo que tiene que ver contigo
¿Por qué me indigno? Porque estaba disfrazado de luz y muchas personas se irán con la finta de que el universo, la energía, la luz y tantas cosas más tienen poder, cuando en realidad solo son herramientas del Creador de todo, y que todo lo que quiere tomar el lugar de Dios es peligroso para tu alma.
En la película, el protagonista tenía “dones” que rechazó y que luego reclamando e insultando a Dios de forma horrenda, lo relegaba a un plano gnóstico donde está ahí pero no le interesamos, y en el desenlace, “alguien” más se los devuelve y él sigue “ayudando a muchos” como si nada hubiera pasado y todos viven felices.
Nadie que insulte a Dios y no se arrepienta de ello quedará impune, y esta película enseñaba que no hay consecuencias (y siempre las hay).
Debes tener mucho cuidado con lo que el mundo sugiere acerca de Dios, Dios es amor, pero también es celoso y justo y no tomará por inocente al culpable.
¡Qué exagerada! pensarás… pero es que si tú supieras cuánto vale tu alma, con qué depravado deseo la desea Satanás, y con qué celo Dios la cuida porque te ama, si tan solo pudieras ver lo que se esconde a la vista y le pidieras a Dios poder ver su bondad y amor y todo el peligro al que enfrentamos, te tomarías en serio cada cosa que lees, que escuchas, y que ¡te comes!
Antes de ver, leer, oír y decir cualquier cosa, pide a Dios discernimiento para ver a través de Sus ojos lo que sucede y puedas cuidarte a ti y a tu familia, ¿o no lo valen?
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.Email mujervirtuosa@instruccionespersonales.com
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