Luz María Ortiz Quintos
A lo largo de este año 2025 logramos incidir en escuelas públicas y particulares, abordando el tema “El papel de los padres en la educación de sus hijos”, mediante conferencias dirigidas a padres de familia y maestros.
A pesar de contar con una gran cantidad de información disponible en internet, lo que se aprende en casa sigue siendo el pilar fundamental en la formación de la persona.
La educación se transmite tanto a través de lo que decimos a nuestros hijos como, y quizá con mayor fuerza, mediante lo que ellos observan que hacemos.
En las reuniones sostenidas con docentes, me externaron su profunda preocupación por la ausencia de los padres. La tasa de familias separadas dentro de un grupo escolar supera, en muchos casos, al número de familias tradicionales, y esto definitivamente genera un impacto en la formación de las nuevas generaciones.
No se puede generalizar; sin embargo, en una gran parte de estos casos existe desinterés por parte de los padres, y los menores, de acuerdo con lo que manifiestan a sus maestros, se sienten profundamente confundidos.
La desintegración familiar repercute directamente en la sociedad. Las familias van perdiendo el sentido de la perseverancia, la paciencia, la tolerancia, el respeto y el perdón.
Por otra parte, diversas ideologías generan confusión en las nuevas generaciones cuando no cuentan con la educación sólida que los padres pueden y deben transmitir.
En el mes de abril presentamos un exhorto en la Oficialía de Partes del Congreso del Estado para que en la Ley de Educación se incluya una educación sexual basada en la Teología del Cuerpo, ya que hablar únicamente de métodos anticonceptivos a los menores no constituye una educación integral de la sexualidad.
Dando continuidad al tema “El papel de los padres en la educación de los hijos”, realizamos sinergia con organismos como la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con quienes se llevó a cabo un panel sobre esta temática en el mes de junio.
Durante este año también participamos en las mesas de educación y presentamos un exhorto para que se incluya en la ley la atención a la salud socioemocional, el programa Mochila Segura, el programa Escuela para Padres y, nuevamente, el tema de la educación sexual.
En el mes de junio presentamos también, en la Oficialía de Partes del Congreso del Estado, un exhorto para que se establezca el transporte escolar obligatorio y gratuito.
En octubre iniciamos el programa Mujeres Que Conectan, dirigido a mujeres emprendedoras, a quienes se les brinda capacitación en desarrollo humano.
En noviembre presentamos un exhorto para reformar el Código Civil, a fin de incluir la obligatoriedad de exámenes psicológicos prematrimoniales, así como actualmente se solicitan los exámenes de sangre.
En diciembre, en conjunto con la diputada Armida Serratos, presentamos una iniciativa de reforma a la Ley del IMSS para que las personas con discapacidad puedan pensionarse a los 45 años, en lugar de los 65 años. Asimismo, ese mismo mes realizamos con gran éxito la posada-desayuno networking del programa Mujeres Que Conectan.
Estas son, a mi consideración, las acciones más relevantes realizadas durante el año, entre muchas otras actividades.
Me entusiasma aprovechar este espacio para compartir lo que hemos ido construyendo y agradecer sinceramente su confianza y apoyo para incidir en la reconstrucción del tejido social, promoviendo los valores humanos en nuestra sociedad.
Se dice que la felicidad es ver la mesa de Nochebuena rodeada de los seres amados. En muchos hogares faltarán algunos integrantes que han partido a la vida eterna; sin embargo, quienes aún permanecemos en este plano debemos valorar y disfrutar cada momento, conscientes de que la vida es finita y de que lo más importante es vivir el aquí y el ahora con amor y gratitud.
Me encanta esta frase: “Los ríos no beben su propia agua; los árboles no comen sus propios frutos. El sol no brilla para sí mismo y las flores no esparcen su fragancia para sí mismas. Vivir para los otros es una regla de la naturaleza.
“La vida es buena cuando uno es feliz, pero es mucho mejor cuando los demás lo son gracias a nosotros. Nuestra naturaleza es servir.
Como bien decía Teresa de Calcuta: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir.”
Que el mejor regalo sea nuestra presencia, nuestro tiempo y nuestro cariño hacia nuestros seres queridos, familiares y amigos.
Les deseo una feliz Navidad, que en sus corazones se renueven la fe, la esperanza y el amor, y que en el año 2026 volvamos a coincidir llenos de salud, alegría y éxito en todos nuestros proyectos. Reciban un abrazo