dom. Ene 11th, 2026

Gabriel Contreras
Es una tradición de la que cada uno de nosotros va dejando constancia año con año: la mentada lista de propósitos. Y en ese mismo papelito, por la parte de atrás, cada uno de nosotros vamos clavando el puñal del olvido para que a la hora de la hora nadie se acuerde de que alguna vez se dijo nada al respecto. Así pasa. Que prometemos y luego olvidamos, porque es más fácil, mucho más fácil, traicionar que cumplir.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *