mié. Ene 21st, 2026

Cosas del Tony
Por: Antonio Sánchez R.
Pues ahí tienen, estimados lectores, que el año 2026, este en el que ya llevamos medio mes de recorrido, inició con grandes sorpresas, pero también con negros presagios: no es que sea aguafiestas, pero aquellos que se están creyendo el cuento de que estamos muuuuy bien y de que somos los “number wan” en todo, cuando despierten se van a dar de cabezazos en la pared.
La maquinaria publicitaria al servicio del gobierno estatal está construyendo, fabricando para ser más precisos, escenarios inexistentes, no creíbles, que no aguantan un análisis serio, pues están rayando en la exageración con tal de “vender” un producto que ya de suyo está podrido y que tiene como objetivo el posicionamiento de quien se pretende que entre al relevo de “Inocencio” García Sepúlveda.
Hay negros presagios en puerta. Los demonios ya andan sueltos y se advierte un claro aceleramiento por todos lados por tratar de estar presentes en las boletas del próximo proceso electoral y no escatiman en gastos en ello, gastos que habrá qué exigir que sean debidamente fiscalizados e investigados y, además, analizar si algunos de esos “acelerados” están incurriendo en actos anticipados de campañas proselitistas.
Desde los primeros días del año, en las redes sociales empezaron a aparecer algunas “encuestas” que muestran presuntas “preferencias electorales”, tanto en el ámbito interno de algunos partidos como de manera general, colocando a la cabeza a personajes que, la mera neta, no tienen oportunidad alguna de conseguir absolutamente nada.
Y no voy a dar nombres, por el momento, pero ya ustedes se habrán dado cuenta, estimados lectores, de algunos de ellos, mismos que seguirán apareciendo en más “encuestas”, supuestos estudios de opinión que, por lo regular, están hechos a la medida de quienes los están pagando.
Esto ya lo hemos comentado en varias ocasiones: sondeos o encuestas surgidas a petición de algún “suspirante”, no son instrumentos creíbles, pues será bastante obvio que quien aparezca a la cabeza de los supuestos resultados es quien está pagando por la construcción de tal documento, con el que se pretende meter presión para ser tomados en cuenta para puestos de elección popular.
El proceso electoral del 2027 ya está a la vuelta de la esquina y este año será de mucho movimiento, de patadas por debajo de la mesa, del disparo de “fuego amigo”, de un tira-tira que de manera paulatina se convertirá en una lucha frontal en la que se desvanecerán muchas amistades y desaparecerán lealtades: la hipocresía y la mentira, elementos principales de nuestra política, se harán presentes y habrá quienes queden descobijados y hasta encuerados, por “encuerdados”.
Todo este proceso será aprovechado por mercaderes de sueños, vendedores de humo transformados en “encuestadores”, supuestos especialistas en estudios de “opinión” que por no tan módicas cantidades convencerán a ciertos ingenuos de que, colocándolos a la cabeza en porcentajes, ya la tienen “hecha”, que la gente, al ver esos “resultados” se inclinará en su favor y, finalmente, su sueño guajiro se volverá realidad.
Pero la verdad, lo real, o más bien, la verdadera encuesta, se da en las urnas. Las encuestadoras “patito” no tienen el poder para transformar la realidad, no pueden posicionar a un alcalde mercachifles en serio aspirante a una gubernatura; no pueden garantizar que un legislador que llegó por el “milagro” de los porcentajes a la máxima tribuna pueda “arrollar” en los verdaderos números.
Y es que, en serio, da risa ver que quienes no obtuvieron ni el 10 por ciento del total de los votos en el proceso electoral del 2021, quieran vender la idea de que pueden ganar la gubernatura en el 2027. Pero, no hagamos conjeturas, menor observemos y vamos a divertirnos con las ocurrencias que se estarán dando en este proceso que habrá de aquí a que surjan los verdaderos candidatos. Bienvenidos al circo electoral anticipado.

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