Luz María Ortiz Quintos
La Secretaría de Educación de Nuevo León (SENL) establece que las clases no se suspenden por bajas temperaturas; sin embargo, cuando el termómetro marca 0 °C o menos, la asistencia a los niveles de educación básica —inicial, preescolar, primaria, especial y secundaria— queda a criterio de los padres de familia. En estos casos, no se contabilizan faltas y se prioriza la salud de las y los estudiantes.
En un comunicado oficial emitido el 15 de enero de 2024, la dependencia señaló lo siguiente:
“Ante la llegada del frente frío a la entidad, la Secretaría de Educación de Nuevo León (SENL) informa que, siempre y cuando la temperatura llegue a ser menor a cero grados, se dejará a la discreción de los padres y madres llevar a sus hijos a la escuela en los turnos matutino y vespertino, tiempo completo y jornada ampliada, para los niveles de educación inicial, preescolar, primaria, especial y secundaria de escuelas públicas y particulares del estado.
Las y los estudiantes que permanezcan en sus casas trabajarán a distancia con contenidos definidos previamente por sus maestras y maestros.
Las Escuelas Normales y las instituciones de Educación Media Superior y Superior que dependen de la SENL continuarán con sus actividades regulares.
Se solicita a directivos y docentes asistir a las escuelas para garantizar la enseñanza y la evaluación a distancia, así como a intendentes y personal de apoyo para salvaguardar la seguridad de los planteles y realizar las tareas de mantenimiento.
Esta disposición aplica a partir del 16 de enero y durante los días en que la temperatura represente un riesgo para la salud de los estudiantes. La dependencia informará a través de sus redes sociales oficiales cualquier actualización.”
De acuerdo con el pronóstico del clima para el próximo lunes 26, consultado en weather.com, se espera una temperatura máxima de 12 °C y mínima de 2 °C.
Con base en esta disposición oficial, sí habrá clases. No obstante, pese a las bajas temperaturas, el personal docente, administrativo y de limpieza deberá asistir de manera presencial. Ante este escenario, surge la inquietud: ¿los padres de familia llevarán a sus hijos a la escuela?
Adicionalmente, se ha mencionado en declaraciones de la autoridad que la decisión de llevar o no a los estudiantes a la escuela quedará nuevamente a criterio de los padres de familia; sin embargo, en este caso, la inasistencia sí será considerada como falta.
Considero que contar con un tabulador claro de asistencia en caso de bajas temperaturas permitiría especificar, de acuerdo con los grados centígrados, qué niveles educativos deberían suspender las clases presenciales, aplicando la medida de manera uniforme en todo el sistema. Esto ayudaría a evitar riesgos innecesarios para los menores de edad y permitiría tomar en cuenta las condiciones reales de algunos planteles. Asimismo, sería pertinente suspender definitivamente las clases en aulas móviles o modulares, debido a su vulnerabilidad ante condiciones climáticas extremas.