lun. Feb 16th, 2026

Herodías fue aquella mujer que pidió la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja de plata porque el profeta había cuestionado sus relaciones adúlteras, y a diferencia de Herodes, a ella le movía más la vergüenza de la exhibición que la de la pérdida de su alma.
Pero estudiando su vida, cómo usó a su propia hija para despertar el deseo de su esposo y luego demandar a través de ella la decapitación de su enemigo encuentro que como todos, moriremos algún día y cosecharemos aquello que sembramos.
Pasado el tiempo, ella y su esposo, siendo desterrados por traición a Roma, Herodías y Herodes se suicidaron.
Los romanos consideraban el suicidio como una salida honrosa a todos sus problemas, pero ni Herodías ni Herodes lo era, solo fueron influenciados por la cultura dominante de la época, a diferencia del pueblo de Dios al que habían gobernado y cuya única salida honrosa a los problemas es buscar a Jesucristo; porque si tienes fe en Él obedeces Sus instrucciones, y así no hay problema que no tenga solución.
¿Cuántas personas influenciadas por Roma (poder, arte, ciencia y guerra) tienen una imagen tan distorsionada de lo que es bueno y malo para los seres humanos? ¿Son capaces de exigir la cabeza de los que los confrontan y tarde o temprano terminan condenandose a sí mismos?
¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? Marcos 8:36
No hay honra ni descanso en dejarse morir, sino en creer que para Dios no hay nada imposible, porque no importa el tamaño del pecado, la gracia siempre será mayor, porque el Amor de Dios cubre las faltas y encuentra una solución a cualquier problema, si le crees y le obedeces.
No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. Lucas 5:32
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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Por Admin

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