Eleazar Fuentes Gutiérrez
En política es como un tablero de ajedrez, ningún movimiento es sin pensar. La forma es fondo, como dicen. Es muy común que en época de elecciones veamos un sinfín de golpeteos, grilla y guerra sucia.
Hoy este análisis no es abordar quién tiene la razón en el caso de Karina Barrón y el senador Waldo Fernández. No va por ahí. Esta opinión analítica está enfocada desde qué implicaciones tiene en lo político y a quién beneficia. Le daremos esa lectura política.
En primer lugar, el senador Waldo es una de las cartas más fuertes de Morena para la gubernatura del 2027 en Nuevo León, así que ya no todos los movimientos son en falso.
En 2024, Karina y Waldo fueron parte de la elección al Senado por Nuevo León. Dentro de esa elección se le acusó de algunos temas al actual senador. Waldo, hasta estas fechas, con pruebas abrió una investigación y se le imputó a Karina de falsas acusaciones. Esto es solo el contexto.
El punto es que esto nos demuestra que dejó secuelas la elección al Senado, ya que fue una batalla muy, pero muy cerrada.
Ahora, ¿qué pasa dándole lectura preelectoral? Todo esto golpea al gobierno de Monterrey encabezado por el priista Adrián de la Garza, otro posible candidato al gobierno de Nuevo León y probablemente contrincante de Waldo Fernández.
¿Por qué le pega al alcalde de Monterrey? Porque Karina es secretaria en Monterrey.
Otro punto a analizar es que, aunque el tema es judicial, Morena gana narrativa política, dando el mensaje indirectamente de que combaten injusticias. Waldo limpia y aclara su situación, algo muy importante si quiere ser candidato, ya que en campaña todo revive.
Es un tema que está cerrando a su favor y que, dándole una lectura de juego político, resulta muy interesante.
Ya todo empieza a tornarse rumbo al 2027.
En política no existen las coincidencias.