jue. Abr 2nd, 2026

Raúl Guajardo Cantú

En estos días en que el mundo cristiano conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, el ambiente resulta propicio para reflexionar acerca de lo que está sucediendo en el estado y el país.

Quizá debido al ritmo de trabajo que exige la vida moderna, muchas personas aprovechan estos días para salir de vacaciones y disfrutar de un descanso, por lo demás, muy necesario y merecido.

Hay también quienes , ya sea por sus convicciones religiosas o por sus deberes laborales, se quedan en la ciudad, disfrutando de un escenario que pocas veces pueden contemplar.

Nos referimos a las calles semi vacías y el tráfico en una escala mucho menor que el que se sufre durante los días normales. Este año, sin embargo, se presenta una situación diferente a la que se vive en otros momentos: los juegos de repechaje con miras al Mundial de futbol.

Las calles nos brindan el espectáculo de aficionados de otros países y otras culturas que vienen a apoyar a sus equipos nacionales con miras a alcanzar un lugar dentro de las 48 selecciones que disputarán el trofeo de la FIFA.

Precisamente por esos juegos es que los políticos no realizaron la pausa que generalmente hacen en sus actividades y estamos siendo testigos de sus esfuerzos para aprovechar estos partidos con miras a las elecciones del próximo año.

Las campañas adelantadas continúan en todos los frentes y por parte de todos los partidos políticos.

Independientemente de lo señalado, quizá nosotros, los ciudadanos, deberíamos tomar un respiro por lo que respecta a las actividades cotidianas y aprovecharlo para reflexionar acerca de lo que podemos hacer para mejorar las condiciones de nuestro estado tomando en cuenta que 2027 nos dará la oportunidad de ejercer la casi única arma que tenemos para enfrentar a los políticos: nuestro voto.

No permitir que solamente nos tomen en cuenta cada 3 años cuando vienen a pedir nuestro apoyo en las urnas, impulsar, dentro de lo posible, a candidatos ciudadanos que sientan el respeto por el servicio público y no solo se dediquen a cuidar sus intereses y los de sus institutos políticos.

Si bien se dice que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, no debemos dejar solo en manos de los políticos todo lo referente a la cosa pública.

Pensemos que la sabiduría popular nos advierte que “a Dios rogando y con el mazo dando”, es decir, que pese a todo, también es nuestra responsabilidad estar atentos a la gobernanza de nuestro estado.

Por otra parte, quienes profesamos la fe cristiana, contando todas las religiones que caben en ella, quizá también deberíamos hacer un alto en el camino y pensar lo que significan nuestras creencias.

Recordemos que el domingo próximo se celebrará la resurrección de Jesucristo y ese acto resulta fundamental para quienes creemos en una vida eterna.

Sin esa esperanza la vida carece de sentido y, como señalan algunos filósofos, todo estaría permitido y la vida sería un caos. Conviene pensar en ello.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *