Los hábitos de consumo cambian de generación en generación y para un segmento creciente de consumidores de Millennials y Gen Z, la hidratación, el descanso y el bienestar forman parte de una misma decisión, la cual ha impulsado a la industria de bebidas alcohólicas a ajustar sus estrategias de posicionamiento y venta.
Tan solo en Estados Unidos el consumo de alcohol descendió a 54%, el nivel más bajo en los casi 90 años de datos recopilados por Gallup, mientras que el mismo indicador entre los jóvenes cayó a 50% desde un 59% reportado en 2023. Esto refleja un cambio en las decisiones de consumo de las generaciones más jóvenes, las cuales incorporan nuevos criterios al momento de decidir qué beber y cómo hacerlo.
Ante este panorama, las compañías han comenzado a responder. Ejemplo de ello son Guinness y su campaña “Guinness Clear” que le dio un cambio de imagen al agua y la comercializó como su cerveza más reciente; Absolut con “Drink More Water” que incentiva el consumo de agua y Diageo con “The magic of moderate drinking” que promueve la moderación como una actitud. Todos ellos han incorporado elementos relacionados con el bienestar lo que contrasta con los hábitos de consumo de unos años atrás.
“La hidratación ocupa un lugar cada vez más importante dentro de la experiencia de consumo. Las nuevas generaciones buscan disfrutar de una reunión sin descuidar cómo se sentirán al día siguiente”, explica Lucas Barrionuevo, cofundador de Somos PURA, empresa especializada en purificación de agua.
Sin embargo, algo que tienen en común estas campañas, además de impulsar la idea de bienestar, es el consumo de agua sin importar el contexto, posicionándolo en un papel protagónico.
Por un lado, los consumidores buscan opciones disponibles para el consumo de agua que sean confiables y de calidad en restaurantes, bares, hoteles y espacios de entretenimiento, mientras que los establecimientos trabajan por garantizar su acceso sin incrementar costos operativos.