{"id":1758,"date":"2019-03-30T12:36:41","date_gmt":"2019-03-30T18:36:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodigitalmx.com\/?p=1758"},"modified":"2019-03-30T12:36:42","modified_gmt":"2019-03-30T18:36:42","slug":"sombras-en-la-vida-diarialos-rumores-desestabilizadores-de-los-anos-70","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/2019\/03\/30\/sombras-en-la-vida-diarialos-rumores-desestabilizadores-de-los-anos-70\/","title":{"rendered":"Sombras en la vida diaria:los rumores desestabilizadores de los a\u00f1os 70"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Bertha Hern\u00e1ndez   \/ &#8220;Tomado de La Cr\u00f3nica&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p> Sobresaltos e inquietudes: de repente, en las peque\u00f1as cosas de todos los d\u00edas se deslizaban algunas palabras, que corr\u00edan por las calles, que entraban en las conversaciones, que llegaban a las casas tra\u00eddos por el que vend\u00eda las verduras, por el peluquero que cortaba el cabello del padre de familia. Cualquiera pod\u00eda compartir y echar a rodar esa historia extra\u00f1a, esa trama que hablaba de peligros latentes, de acechanzas, de eso que no ten\u00eda cuerpo ni nombre ni apellido, pero que pon\u00eda en peligro el mundo construido: un rumor. <\/p>\n\n\n\n<p>El M\u00e9xico setentero era un pa\u00eds de diversiones sencillas. La gente se emocionaba con contenidos televisivos cuyas referencias ven\u00edan de un mundo relacionado con la vida de las comunidades peque\u00f1as: un barrio, un edificio de departamentos, la cuadra en la que se viv\u00eda, una parte de la colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso explica el \u00e9xito de producciones como&nbsp;<em>\u00a1Sube Pelayo<\/em>,&nbsp;<em>sube!,<\/em>&nbsp;nacida originalmente como&nbsp;<em>Juan Pirulero<\/em>, programa de concursos conducido por Luis Manuel Pelayo \u2014la voz de&nbsp;<em>Kalim\u00e1n<\/em>&nbsp;en la radio\u2014 que lo mismo buscaba al caballero que cantase igual que Pedrito Infante o a la muchacha que resultara igualita a Ang\u00e9lica Mar\u00eda para entonar, con todo y suspiritos&nbsp;<em>Cuando me enamoro<\/em>. Familias enteras se apersonaban para participar en el palo ensebado, porque si el padre lograba llegar a la punta, caer\u00eda sobre su esposa y sus hijos un diluvio de obsequios, \u00fatiles y necesarios. Eran Pelayo y su equipo los creadores de&nbsp;<em>El bello durmiente<\/em>, un concurso en el cual vencer\u00eda aquel se\u00f1or capaz de pasarse un mes o dos acostado, vestido con un pijama rayado, sin hacer otra cosa que ver televisi\u00f3n, comer a dos carrillos y\u2026 dejarse ver, en el escaparate principal de una tienda de muebles y electrodom\u00e9sticos ya desaparecida, Viana, en una esquina concurrid\u00edsima, la de Jos\u00e9 Mar\u00eda Izazaga y San Juan de Letr\u00e1n. El \u201cdurmiente\u201d se la pasaba acostadito, saludando a los mirones \u2014que siempre ten\u00edan colmado el lugar\u2014, atendido por elegantes meseros. Si aguantaba la inactividad, el concursante tambi\u00e9n conocer\u00eda la alegr\u00eda de ganar un dineral y un mont\u00f3n de objetos para renovar su hogar. Mirado desde el presente,&nbsp;<em>El bello durmiente<\/em>&nbsp;es el antecedente de los&nbsp;<em>reality show<\/em>&nbsp;que a estas alturas ya no impresionan a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Las telenovelas, consagradas como un entretenimiento exitoso y consolidado encumbraban lo mismo a mujeres con un aire \u201cchic\u201d, como las actrices Lucy Gallarddo e Ir\u00e1n Eory, estrellas de&nbsp;<em>El Amor tiene Cara de Mujer<\/em>, que a una joven con carita de ser una muchacha sencilla, como tantas otras de esos d\u00edas, y que se llamaba Ofelia Medina, a quien las familias de la \u00e9poca vieron en&nbsp;<em>Natacha<\/em>, luego en&nbsp;<em>Luc\u00eda Sombra<\/em>&nbsp;y despu\u00e9s se volvi\u00f3 una estrella al encarnar a la jorobadita&nbsp;<em>Rina<\/em>&nbsp;\u2014que originalmente iba a ser coja\u2014 junto al gal\u00e1n Enrique \u00c1lvarez F\u00e9lix. Y, encima, una ni\u00f1a, Graciela Mauri, hab\u00eda roto el r\u00e9cord de las telenovelas largas: estrenada en 1974,&nbsp;<em>Mundo de Juguete<\/em>&nbsp;dur\u00f3, nada menos, que 605 cap\u00edtulos, y perdur\u00f3, un buen tiempo, la fama de&nbsp;<em>Hermanos Coraje<\/em>&nbsp;que se promovi\u00f3 como la \u201cprimera gran teleserie\u201d \u2014claro, facturada por los competidores de Telesistema Mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os eran atosigados, a las 8 en punto de la noche, por un breve corto animado: \u201cVamos a la cama, que hay que descansar, para que ma\u00f1ana podamos madrugar\u201d, cantaban Cleo, Tete, Maripi, Colitas, Pelus\u00edn y Cuqu\u00edn, la&nbsp;<em>Familia Teler\u00edn<\/em>. Por el d\u00eda, muchos usaban las playeras \u201cunisex\u201d con dibujos de animalitos o con paisajes, y muchos tarareaban alguna de las canciones del hit disneyano de la \u00e9poca:&nbsp;<em>Los Arist\u00f3gatos<\/em>, donde TinTan hac\u00eda una de sus \u00faltimas grandes obras en materia de doblaje: el gato Tom\u00e1s O\u2019Malley.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez, solo tal vez, si se habla de sustos memorables, habr\u00eda que recordar el estreno de la pel\u00edcula&nbsp;<em>El Exorcista<\/em>, en 1974, que ven\u00eda con la fama de ser el colmo del terror f\u00edlmico. Cundi\u00f3 la paranoia colectiva: menudeaban los chismes que hablaban de gente \u201cpose\u00edda por el diablo\u201d aqu\u00ed y all\u00e1, mientras las carteleras insist\u00edan en que la pel\u00edcula era clasificaci\u00f3n \u201cS\u00f3lo Adultos\u201d, y se recomendaba abstenerse de no verla si se era sensible o si ten\u00eda alg\u00fan padecimiento cardiaco. Se lleg\u00f3 a hablar de infartados a media pel\u00edcula, colapsado el coraz\u00f3n por el pavor. Mientras, el libro en que se bas\u00f3 el filme se vend\u00eda por carretadas y estaba en much\u00edsimos hogares de todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, en ese mundo que parec\u00eda correr con placidez, ya se ha contado, la presencia y las acciones de los movimientos guerrilleros urbanos, las tensiones sociales heredadas de la d\u00e9cada anterior, la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica y la contaminaci\u00f3n \u2014se puso de moda para nunca irse la palabra \u201csmog\u201d\u2014, el crecimiento de los movimientos sociales de izquierda y la presencia omn\u00edmoda de un Presidente con claras simpat\u00edas por el experimento socialista chileno y que sosten\u00eda una fuerte confrontaci\u00f3n con algunas c\u00fapulas del poderoso empresariado mexicano, propiciaron la circulaci\u00f3n de historias que parec\u00edan encaminar al pa\u00eds a d\u00edas tan oscuros como los que se hab\u00edan vivido en Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque muchos de los que eran ya adultos en esos d\u00edas viv\u00edan aspirando a la normalidad cotidiana, ah\u00ed estaba: como una espina clavada en el \u00e1nimo: como el temor de verse atrapado de repente entre el tiroteo consecuente de un asalto bancario; como la sospecha de que el sexenio, en el que, a medida que avanzaba se hablaba m\u00e1s de inflaci\u00f3n y de desempleo, ten\u00eda enemigos ocultos y no tan ocultos que hablaban de operaciones sordas, semiencubiertas, para sumir al pa\u00eds en el desastre y la inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico era un pa\u00eds de rumores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DEL EJ\u00c9RCITO GOLPISTA A LA CARRERA HACIA EL SOCIALISMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan con el impacto emocional del golpe militar en Chile, que los mexicanos hab\u00edan seguido de cerca, a fines de 1973 corri\u00f3 la versi\u00f3n de que el Ej\u00e9rcito mexicano preparaba un levantamiento muy similar al encabezado por Augusto Pinochet. Circul\u00f3, escribieron los columnistas pol\u00edticos, un mensaje, an\u00f3nimo, que exhortaba a la milicia nacional a asumir un papel \u201csalvador\u201d que evitar que M\u00e9xico se encaminara, en vista de las simpat\u00edas ideol\u00f3gicas del presidente Echeverr\u00eda, hacia el socialismo. Muchos periodistas de la \u00e9poca vieron en aquella historia la zarpa de la legendaria CIA estadunidense, especialista en crear corrientes desestabilizadoras en los pa\u00edses donde los movimientos contestatarios eran o parec\u00edan ser robustos. Algunos se preguntaban a qu\u00e9 sectores o grupos de poder podr\u00eda interesarles promover un golpe militar en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, no ocurri\u00f3 nada. Pero el fantasma del militarismo fue empleado repetidamente, y planteado como un riesgo real en la vida de los pa\u00edses latinoamericanos que no hab\u00edan ca\u00eddo en los yugos de las dictaduras castrenses. Tal vez por eso, cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1977, la misma versi\u00f3n que promov\u00eda a un gobierno militar como la gran soluci\u00f3n a los problemas nacionales, volvi\u00f3 a circular.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de la guerra fr\u00eda, ese otro fantasma muy socorrido para perturbar los \u00e1nimos, el del socialismo, era cosa frecuente como parte de las confrontaciones pol\u00edticas. La iniciativa de una nueva Ley de Asentamientos Humanos, enviada al Congreso de la Uni\u00f3n a fines de 1975, y que pretend\u00eda dar orden al crecimiento de las ciudades, fue el punto de partida para las reuniones de los empresarios m\u00e1s poderosos en Chipinque, Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed partieron numerosas versiones seg\u00fan las cuales, lo que el gobierno echeverrista pretend\u00eda con la nueva ley era determinar en d\u00f3nde y c\u00f3mo vivir\u00edan los mexicanos, y decidir qu\u00e9 empresas y actividades productivas se establecer\u00edan en qu\u00e9 regiones o localidades. En aquella reuni\u00f3n, a la que muchos conocieron como \u201cLa conspiraci\u00f3n de Chipinque\u201d, se concluy\u00f3 que el esp\u00edritu de la iniciativa era conducir al pa\u00eds a un modo de vida \u201csocialista\u201d, y se lleg\u00f3 a pensar en denunciar, como un bloque, las pretensiones del Presidente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Bertha Hern\u00e1ndez \/ &#8220;Tomado de La Cr\u00f3nica&#8221; Sobresaltos e inquietudes: de repente, en las peque\u00f1as cosas de todos los d\u00edas se deslizaban algunas palabras, que corr\u00edan por las calles, que entraban en las conversaciones, que llegaban a las casas tra\u00eddos por el que vend\u00eda las verduras, por el peluquero que cortaba el cabello del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1759,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1758"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1758"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1760,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1758\/revisions\/1760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodigitalmx.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}