Raúl Guajardo Cantú
Desde su llegada a la gubernatura, Samuel se dio cuenta de que no le sería posible gobernar sin acuerdos con el Congreso, sin embargo, algo pasó durante los primeros meses de su mandato y se presentó un rompimiento luego de que se modificó la Constitución tal y como él lo propuso.
A partir de ahí la relación ha ido cuesta abajo y la forma en que Samuel tuvo que dejar la carrera presidencial es una muestra de lo ríspida que es hoy la relación del ejecutivo estatal y el legislativo.
Desde que Samuel vio que le sería imposible, o por lo menos muy difícil sacar adelante su proyecto se dedicó con una tenacidad digna de mejor causa, a buscar emparejar los números en el Congreso, cooptando a legisladores de otros partidos y está a nada de lograr que el llamado PRIAN no cuente con la mayoría calificada, aunque no es claro que lo logre.
Precisamente ante esta situación Samuel y Movimiento Ciudadano se enfrentan ante la necesidad de ganar un número importante de diputaciones locales en las elecciones de junio próximo, es vital que gane el legislativo, o que al menos no quede a merced de sus oponentes tanto en este 2024, como en el 2027.
Este año porque el cierre de su mandato puede ser menos turbulento en la medida en que cuente con una bancada que respalde su quehacer como gobernador, como debió preverlo desde la campaña en pos de la gubernatura.
En 2027 para su tranquilidad en el que suele ser el peor año del sexenio, el séptimo, cuando ya se está lejos del poder y no se cuenta con posibilidades de, por lo menos, bloquear la necesidad de rendir cuentas de sus seis años de gobierno.
Parece que Samuel lo entendió ya, tarde pero lo entendió, sin embargo, no tiene ante sí un camino fácil para lograr un objetivo de este tipo, tanto el PRI como el PAN tienen una larga experiencia en alcanzar diputaciones locales, cuyos distritos tienen muy bien trabajados porque para ellos es preferible controlar el Congreso desde el cual gobernar, sin tener un gobernador que piense que, también, es su líder de hecho.
Veremos una elección por demás interesante, un proceso en el cual los intereses personales de quienes se han integrado a MC bajo la sombra de la gubernatura y las necesidades del gobernador.
Será muy importante para Samuel, que exista una coincidencia entre los proyectos de sus candidatos y el suyo, en caso contrario, veremos tres años más de golpeteo entre el legislativo y el ejecutivo estatales.
El problema consiste en que en un escenario de ese tipo, siempre, quien pierde es el ciudadano.