sáb. Mar 7th, 2026

Gabriel Contreras 

Todos somos la chismosa del barrio. La que señala, juzga y condena.

La historia de Byron y Cabot nos muestra el poder del panoptico sobre la sociedad global en nuestros días. Por razones que nadie sabría explicar, nos sentimos autorizados para juzgar y condenar a dos personas que jamás habíamos visto, pero que no dudamos en someter a nuestro juicio ético, moral y religioso. 

En realidad Byron y Cabot son dos víctimas del infortunio al ser enfocados por una cámara movida al azar frente a una multitud.

Sin embargo, La Red es implacable y se va a esmerar en construirles una historia que será enriquecida por el algoritmo y un alud de memes y chistes.

Byron y Cabot como personas no le importan a nadie, porque lo que vale en la cultura digital que compartimos es el avatar, el pasatiempo y la cizaña digital. Ver la paja en el ojo ajeno, de eso se trata.

Por Admin

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