mié. Jun 10th, 2026

*Eleazar Fuentes Gutiérrez

“La campaña se gana con percepción; la elección se gana con votos.”

Existe en la estrategia política un error en el cual muchos políticos pueden caer, y es creer que ganar la campaña es ganar la elección. Y no es así.

La mayoría de las personas piensa que una elección se gana en los dos o tres meses que dura una campaña. Que si tienes los mejores espectaculares, los mejores videos, las mejores fotografías o las redes sociales más fuertes, automáticamente vas a ganar. Pero la realidad es que la política funciona de manera muy distinta.

Una campaña política solamente viene a reforzar un trabajo ya realizado. Difícilmente vas a construir en tres meses lo que no construiste en años. La campaña ayuda, impulsa, posiciona y comunica, pero no hace milagros.

Y aquí quiero ser claro. Esto no significa que la comunicación no sea importante. Al contrario. La comunicación es una de las herramientas más poderosas que existen en una campaña política. Lo que sucede es que muchas veces se le quiere dar una responsabilidad que no le corresponde.

Muchos creen que una buena campaña de comunicación puede sustituir el trabajo territorial, la cercanía con la gente o la construcción de una estructura política. Y no puede. Pero también sería un error pensar que el territorio gana solo sin comunicación. Cuando conectamos aire y tierra es cuando todo empieza a tener sentido.

La calle no se trabaja sin estrategia, pero la comunicación tampoco se hace sin contenido. Ambas tienen que caminar juntas.

¿De qué sirve tener una gran campaña si no tienes contacto con la gente? ¿De qué sirve tener millones de vistas si nadie toca una puerta? ¿De qué sirve tener un mensaje muy bonito si no existe una estructura que lo lleve a las colonias?

Un ejemplo muy claro fue la elección por la alcaldía de Monterrey en 2024.

Vimos dos figuras muy fuertes: por un lado Adrián de la Garza y por el otro Mariana Rodríguez.

Y aquí les hago una pregunta.

¿Quién ganó las redes sociales?

¿Quién generó más conversación?

¿Quién tuvo una campaña más llamativa en términos de comunicación?

Probablemente muchos responderán que Mariana Rodríguez.

Y no sería una respuesta equivocada.

Sin embargo, la elección la ganó Adrián de la Garza.

Y es aquí donde esta teoría se convierte en realidad.

Porque una cosa es ganar la conversación y otra muy distinta es ganar los votos.

Una cosa es ganar la campaña y otra muy distinta es ganar la elección.

La comunicación puede ayudarte a crecer, puede potenciar una candidatura y puede amplificar un mensaje. Lo que difícilmente puede hacer es corregir años de trabajo que no se hicieron.

Por eso vale la pena recordar algo que en ocasiones se olvida: las campañas no hacen magia.

Las elecciones se ganan mucho antes del arranque oficial de las campañas.
*El autor es politólogo

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