Por: Emanuel González*
El rey salió desnudo con un supuesto traje invisible que no era tal, y todo el pueblo vio lo que en realidad era.
Aquí andamos en el quehacer político, un fenómeno de la forma actual de hacer política que creemos extraño. Muchos andan en lo obscuro para que no los vean con ciertos grupos; se mueven con miedo a hablar porque les preocupa que les vayan a mochar la cabeza y se queden como el que chifló en la loma: sin nada. Se mueven y no salen en la foto; son prácticas políticas de cantina, de avestruz: esconden la cabeza y enseñan las pompas. ¿Usted qué opina? En la política moderna ya no levantan la mano para votar una ley; basta con tocar un botón digital y se registra automáticamente su voto. Pueden votar hasta dormidos; así se fabrican las leyes: sin debate, discurso, análisis ni investigación, puro refrito del archivo del Congreso del Estado. Ni idea tienen de qué es la legislación. Se ha convertido en un mercado de intereses y negocios para conseguir mejores posiciones; puras cajas chinas bien fabricadas para el pueblo: circo, maroma y teatro.
¿Dónde está el líder combativo? ¿Quién es? Dígame usted a quién ve en ese escenario que no agache la cabeza contra el Gobierno, que sea fuerte, inteligente, audaz y no servil; que le reclame al Gobierno y resuelva. Obvio, les falta mucho producto de gallina a quienes nos representan.
Los monarcas omnipotentes son dueños del Estado. Al Palacio de Gobierno no puede entrar cualquier ciudadano. ¿Para qué? ¿Por qué? Si no hay un asunto, no puedes ver el edificio. Sin embargo, dentro del Palacio de Gobierno existe un Museo al que la plebe no entra. Igual pasa en el Congreso del Estado de Nuevo León, custodiado por policías que te hacen una larga encuesta para entrar al recinto legislativo. No tienes derecho a ver una sesión del Congreso. ¿Cuándo se perdió eso? ¿Quién lo impidió o lo legisló? El Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado son del pueblo, no son bienes propios; en su casa mandan ellos, no en las instalaciones públicas y con estado de derecho de los ciudadanos…No es retórica: el presupuesto del Estado 2026 sigue trabado y, por ende, las obras de los municipios, movilidad, salud, educación, etc. El discurso es un ping-pong sin fin: la culpa la tienes tú, la traes y no me la pegas. No se vale, insultan la inteligencia de los ciudadanos que ya están hartos de mentiras. No subestimen a la clase trabajadora, que es la fuerza del Estado; sin trabajo no hay producción. La raza no vive solo de palmaditas y cerveza; cuando se acaba la fiesta viene la cruda realidad y hay que jalar. La realidad es cuando no hay luz, no hay agua y no hay suficiente movilidad: ahí se acaba el sueño.

…Algo bueno: el Tigre Blanco, el Dr. Óscar Vidal Gutiérrez, Director del Hospital Universitario y de la Facultad de Medicina de la UANL, lanzó la primera bola en el juego de béisbol de Sultanes como invitado de honor, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que diversas instituciones están promoviendo —al igual que Sultanes— para el bienestar y la salud de las familias.
Hasta aquí Cóctel Político. Hagan sus apuestas para el mejor de este negocio llamado política (al menos eso parece ahora). Salud, que esté usted bien.