dom. Sep 20th, 2026

La pobreza de tiempo comienza a entrar en la discusión laboral. En agosto de 2026 se presentó en el Congreso una propuesta de Ley General para la Prevención y Erradicación de la Pobreza de Tiempo que incorpora los traslados urbanos al análisis de esta condición y abre una conversación para las empresas: cuánto tiempo necesita una persona para sostener su jornada de trabajo.
En la Ciudad de México, cerca de 57% de la población vivía con pobreza de tiempo en 2024, de acuerdo con Evalúa CDMX. El dato adquiere otra dimensión cuando los trayectos hacia los centros de trabajo pueden sumar una o dos horas a la jornada cotidiana.
“El tiempo que gasta un colaborador en trasladarse, determina cómo llega a trabajar, así como cuánto puede permanecer en un puesto y qué tan viable le resulta mantener ese empleo, sin afectar su calidad de vida”, señala Rodrigo Martínez, CEO de Kolors, empresa de tecnología enfocada en la movilidad que redefine el transporte de personal en México.
Tiempo de traslado ¿empuja a renunciar?
Para las empresas, el traslado no necesariamente termina cuando se calcula la distancia entre la casa y el centro de trabajo. Dos colaboradores de una misma empresa pueden enfrentar recorridos muy distintos y, con ello, disponer de cantidades muy diferentes de tiempo fuera de su jornada laboral.
Cuando los centros de empleo se alejan de las zonas habitacionales, la distancia deja de ser únicamente un asunto de infraestructura y empieza a determinar cuánto tiempo queda disponible para dormir, convivir, estudiar o descansar.
Para las empresas, esas diferencias pueden aparecer incluso dentro de una misma plantilla. Dos colaboradores pueden enfrentar recorridos muy distintos para llegar al mismo centro de trabajo. Por eso, evaluar una ruta requiere mirar cuánto tiempo consume y qué efecto tiene sobre la plantilla.
De acuerdo con Kolors, este análisis puede partir de cuatro variables:
● Tiempo puerta a puerta: cuánto tarda realmente el colaborador desde que sale de casa hasta que llega.
● Ubicación de la plantilla: qué zonas concentran los recorridos más largos y dónde existen brechas de cobertura.
● Desempeño de las rutas: tiempos de espera, variaciones por horario y puntos donde se acumulan retrasos.
● Impacto en talento: cómo los traslados influyen en la atracción y permanencia de colaboradores.

Por Admin

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