Lydia Cacho busca sentencia contra Mario Marín por tortura
La periodista espera que la audiencia del 20 de octubre marque el cierre de casi dos décadas de batalla legal por las agresiones sufridas en 2005
CANCÚN, Q. Roo.- El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, enfrentará este 20 de octubre una audiencia de vista dentro del proceso penal por su presunta responsabilidad en la tortura de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
La diligencia se realizará en el Juzgado Segundo de Distrito en Quintana Roo, con sede en Cancún. Marín participará de manera remota desde el penal federal del Altiplano, donde permanece recluido.
El caso se remonta a diciembre de 2005, cuando Cacho fue detenida y trasladada de Cancún a Puebla, luego de publicar el libro Los demonios del Edén, en el que denunció redes de explotación sexual infantil y presuntos vínculos con empresarios y figuras del poder.
“Esperamos que este 20 de octubre podamos ganarla y Mario Marín sea por fin sentenciado por haberme torturado para silenciarme”, expresó la periodista en un video difundido por Artículo 19, organización que la acompaña legalmente.
La defensa de Cacho busca una sentencia condenatoria contra el exmandatario priista, cuya detención ocurrió en febrero de 2021, después de permanecer prófugo durante casi dos años.
En el expediente también aparecen otros implicados, entre ellos el exdirector de la Policía Judicial de Puebla, José Adolfo Karam Beltrán, detenido en 2023 y sujeto a prisión preventiva por su presunta participación en los hechos. El empresario Kamel Nacif Borge también fue señalado en el caso, aunque obtuvo un amparo en 2021.
Tres expolicías judiciales —José Montaño Heredia, Jesús Pérez Vargas y Miguel Mora Olvera— fueron condenados a cinco años y tres meses de prisión, pena que ya cumplieron.
El caso tuvo un giro en 2018, cuando el Comité de Derechos Humanos de la ONU concluyó que México había vulnerado derechos de la periodista, entre ellos la protección contra la tortura, la libertad de expresión y el derecho a un recurso efectivo. Un año después, el Gobierno federal le ofreció una disculpa pública.
En 2024, Marín obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria con brazalete electrónico, pero la medida fue revocada tras una impugnación de la defensa de Cacho, por lo que regresó al penal del Altiplano.
La audiencia de este 20 de octubre representa un nuevo paso en un caso que se ha prolongado durante casi 21 años y en el que la periodista busca que se sancione la tortura que denunció.
