Por Rogelio Romero
Houston, Texas. Los Texanos de Houston tendrán un inicio de temporada difícil dentro de la NFL cuando el próximo 10 de septiembre, visiten a los campeones Jefes de Kansas City.
La última vez que se enfrentaron fue durante el juego de playoff divisional que ganaban los Texanos por 24-0, pero la escuadra comandada por el mariscal Patrick Mahomes le dio la voltereta al encuentro durante la segunda mitad, para ganar por 58-31.
Mahomes no solo le dio la vuelta al juego, sino que lanzó para 51 puntos de los 58 que anotó su escuadra en lo que ha sido el regreso más importante de los Jefes en su trayectoria dentro de los emparrillados.
Tras el draft de jugadores colegiales realizado hace 2 semanas, los expertos no colocan a Houston como un equipo que pueda llegar hasta la coronación de un Super Tazon.
Los Texanos se han quedado siempre en la raya cuando se trata de pasar las primeras 2 rondas de la postemporada, estuvieron cerca durante el playoff del 2019 pero tras una brillante primera parte la oncena se desmoronó de nuevo.
Erros defensivos, jugadas inconclusas, saqueos de la ofensiva de los Jefes y el brazo de Mahomes que está en su mejor momento como mariscal de campo, acabaron con los sueños de Houston.
Ahora buscaran de nuevo meterse a la lucha por un lugar en la postemporada, pero van a enfrentar a otras escuadras que se armaron bien y que también aspiran a llevarse el banderín de su división, es indudable que Houston tiene un largo camino que recorrer si quiere ser protagonista de nuevo dentro de la NFL.