dom. May 10th, 2026

Roel Guajardo Cantú

Hemos sostenido siempre, que cualquier proyecto educativo solo puede ser exitoso en la medida en que el centro de la ecuación sea el magisterio. Sin maestros capacitados y convencidos de las bondades del proyecto no hay posibilidades de éxito.

Precisamente basándonos en esta premisa es que consideramos que existe un desfase muy importante en el desarrollo de la Nueva Escuela Mexicana, NEM, y la formación y actualización del magisterio.

Si, como se desprende de los documentos publicados, ya existe un perfil de egreso de los estudiantes de la NEM y por lo menos un esbozo de lo que el maestro debe ser en y para ella, resulta razonable esperar que ya exista un rediseño de los planes de estudio de las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes, IFADES, (Normal Básica, Normal Superior, Universidad Pedagógica Nacional, UPN, Centros de Actualización del Magisterio, CAM, Escuela de Ciencias de la Educación), para que quienes egresen de ellas en los próximos años lo hagan cumpliendo con el perfil que requiere la NEM.

Sin embargo, el proceso de formación de nuevos maestros llevará años, un periodo durante el cual el trabajo escolar no puede permanecer detenido, por lo que se requiere de una estrategia de capacitación y actualización de los maestros en servicio.

Este apartado es por demás sustantivo puesto que resulta imposible formar al alumno con el nuevo perfil si no se cuenta con los maestros capacitados para ello.

Más apremiante resulta si tomamos en cuenta que el nuevo papel del maestro es más complejo en la NEM que en las experiencias docentes anteriores.

Recordemos que el maestro de la NEM debe ser capaz de liderar proyectos para mejorar no solo la experiencia educativa, sino las condiciones de la comunidad en que se desarrolla el proceso educativo.

Debe ser capaz de entender y apoyar a los alumnos en el proceso, sus necesidades socioemocionales, dominar los contenidos científicos implicados en cada uno de los proyectos que se inicie, además de manejar las aplicaciones prácticas que de esos contenidos se desprendan.

También es necesario que el maestro genere un proceso evaluativo que vaya más allá de la calificación, del número con el cual anteriormente se designaba el avance del alumno y transformarlo en una posibilidad de mejorar el aprendizaje de cada uno de los estudiantes.

Por si esto fuera poco, deberá ser capaz de documentar cada uno de sus procesos y justificar o sustentar sus calificaciones y convertirse en un líder social.

No es un papel más simple el que le espera al maestro en la NEM, por el contrario, el grado de dificultad se dispara y el proceso educativo se vuelve más complejo.

Si no tenemos claro el cómo de la capacitación de los maestros en activo, una capacitación que vaya más allá de la enunciación de los planes y programas de estudio, se corre el riesgo de que no se alcance ninguno de los objetivos que se plantea la NEM.

Peor aún, si no se capacita a los maestros de manera adecuada, pertinente y oportuna, se corre el riesgo de que la NEM nazca muerta.

Este es quizá, el punto más importante, toral, el eje en torno al cual se edificará esa nueva escuela que se busca. En la medida en que los cimientos sean firmes, el edificio será sólido, de otra forma, el éxito no es seguro, quizá ni siquiera probable.

Por Admin

Un comentario en «La NEM y las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes»
  1. De acuerdo con la postura del profe Roel, sin embargo puede dar una revisión del perfil de egreso del profesor en formación de los dos planes 2018 y 2022 de las licenciaturas de enseñanza y aprendizaje para encontrar las coincidencias con la NEM. Participó en el Codiseño y se han considerado las nuevas miradas educativas.

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