lun. Abr 6th, 2026

Dios escogió mujeres en el arte y el oficio de llorar de forma profesional, pero no solo se desgarraban en llanto, también investigaban, componían letra y música, tenían elocuencia y mostraban aptitudes teatrales, con el fin de conmover a familiares y amigos sobre la pérdida de un ser querido y provocar una catársis (un efecto purificador y liberador a causa de la tragedia) y moverlos a la compasión para tener gozo y paz.

Aunque las artes buscan conectar a las personas a través de las emociones, Dios las diseñó para conectar con Su corazón y moverlos a Su voluntad.

A las plañideras, Dios les dio un mensaje cuando nadie más quería oír, el juicio sería tan terrible, que haría falta enseñar a muchas el oficio porque no habría lágrimas suficientes para llorar, pero la tristeza que Dios quiere provocar en nosotros no es para muerte, sino para arrepentimiento (que no es llorar, sino cambiar)

Jeremías acusaba al pueblo de ser adúlteros, de incitar a otros a pecar, de decir mentiras y engañar, de abandonar a Dios y de ir tras vanidades, ídolos y placeres carnales, especialmente los que degradaban la sexualidad. ¿No es muy distinto a ahora verdad?

Dios nos ha confiado ese mensaje URGENTE, conocemos el juicio de Dios pero también tenemos el mensaje de salvación que Jesús les ofrece y es nuestra responsabilidad compartírselo a los demás para que salgan del callejón sin salida y vuelvan al camino de la vida que es Cristo.

¿Dejaremos que nuestros familiares y amigos se pierdan porque nos da pena decirles la verdad? ¿O les compartiremos con amor el mensaje de advertencia para que sus corazones se conmuevan, dejen de pecar, regresen a Dios y disfruten la vida eterna?

Dios no desperdicia ninguna lágrima, pero nuestro corazón tiene que conmocionarse primero para poder compartirle a otros sobre el juicio y la salvación de Dios.

Dejemos de huir del llamado, compartamos el lamento de Dios y movamos los corazones al arrepentimiento.

Así dice el Señor de los Ejércitos: «¡Presten atención! Llamen a las plañideras. Que vengan las más hábiles. Que se den prisa, que hagan lamentación por nosotros. Nuestros ojos se inundarán de lágrimas y brotará de nuestros párpados el llanto. Jeremías 9:17-18 NVI

¡Cuán solitaria se encuentra la que fue ciudad populosa!¡Tiene apariencia de viuda la que fue grande entre las naciones! ¡Hoy es esclava de las provincias la que fue gran señora entre ellas! Lamentaciones 1:1 NVI

¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.

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Por Admin

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