mar. Abr 21st, 2026

Charlas de taberna

Marcos H. Valerio

Del asfalto caliente del barrio bravo de Tepito, donde los sueños suelen morir antes de nacer, surge una guerrera de 20 años que ha decidido reventar todos los pronósticos. Se llama Guadalupe “Dinamita” Torres Tavares y cada vez que sube al ring, no solo pelea: ¡Explota!

Su sonrisa es dulce, casi infantil. Pero sus ojos… su mirada son puro fuego retador y sus puños de fuego que explotan en el cuerpo de sus contrincantes.

Al fondo del gimnasio, un letrero desgastado grita: “Los Recios de La Merced y de Tepito”. Ella no sólo pertenece a ese equipo. Ella es el presente y el futuro de esa estirpe de fieras.

Entre los ventanales se filtran rayos de sol que parecen bendecirla, como si el mismo cielo de la colonia Morelos hubiera decidido iluminar a esta joven que estudia sexto semestre de Derecho en la FES Aragón de la UNAM mientras sueña, golpe a golpe, con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Porque Lupita no pelea solo por medallas. Pelea por demostrar que el boxeo no tiene género. Que no está escrito en ningún lado que este deporte sea “cosa de hombres”. Y lo demuestra con puños, con títulos y con una fe que mueve montañas.

Todo empezó a los siete años, en un curso de verano. Vio una exhibición de boxeo y, con la inocencia más valiente del mundo, le dijo a su papá:

—Oye, papá… quiero pelear.
—Tú estás loca. ¿Cómo vas a pelear si ni entrenas?

La niña insistió tanto que el papá, rendido, salió corriendo a comprar vendas, un short y una playera cualquiera. Sin guantes decentes, sin protección, Lupita subió al ring por primera vez. Y cuando su padre la vio pelear con esa entrega salvaje, lo entendió todo: había nacido una Dinamita.

Hoy esa niña es parte de la Selección Mexicana de Boxeo y su palmarés es una declaración de guerra a las limitaciones:

  • Bicampeona de los Puños Rosas (2020 y 2021)
  • Campeona de la Diadema Dorada (2021)
  • Campeona de los Guantes Dorados (2022)
  • Plata en la Copa Mundial Juvenil Montenegro (2023)
  • Campeona Nacional (2023 y 2025)
  • Bronce en los Juegos CONADE (2023)
  • Plata en el Campeonato Continental de Cali (2023)
  • Oro en el Grand Prix 2026 del Comité Olímpico Mexicano
  • Bronce en el primer clasificatorio a los Juegos Centroamericanos y del Caribe

Hoy, está representando a México en la Copa Mundial de Boxeo de Iguazú, Brasil (19 al 27 de abril de 2026), dando otro paso firme rumbo al ciclo olímpico.

A las niñas que hoy sueñan con romper esquemas, Lupita les regala el consejo que ella misma convirtió en escudo:

“Que no se dejen llevar por los prejuicios. Si les gusta el boxeo, el taekwondo o lo que sea, que lo hagan. ¿Dónde está escrito que es para hombres? En ningún lado”.

Ella misma sufrió las burlas en la secundaria. Le ponían apodos por “hacer deporte de hombres”. “Sí duele —reconoce—, pero las nuevas generaciones ya no lo permiten tanto. Las cosas están cambiando”.

FAMILIA DE HIERRO
Su papá, también su entrenador, es exigente como pocos. “A veces me grita fuerte mientras pego al costal: ‘¡Más duro!’. Si me detengo cansada, se enoja: ‘¿Así te vas a parar en una pelea?’”. Han tenido choques fuertes, pero siempre resuelven hablando claro. “Somos un equipo”, dice ella con orgullo.

Su mamá es el abrazo, la calma y la motivación constante. Hace tres años Lupita salió por última vez de antro, después de una derrota. Desde entonces, su vida social es casi inexistente. “Mis amigas me invitan y me da remordimiento, como si estuviera fallando. Pero ya habrá tiempo para disfrutar. Ahora es momento de trabajar”.

El apodo “Dinamita” nació cuando, siendo niña y sin sparrings femeninas, la subían a pelear contra hombres… y a todos los noqueaba a golpes. Su papá, fanático de Juan Manuel Márquez, supo que ese nombre le quedaba perfecto.

TRES ENTRENAMIENTOS Y EL DERECHO EN LA UNAM
Combinar el alto rendimiento con la carrera no es fácil. Entrena tres veces al día y a veces tiene que estudiar o entrenar de noche. La pandemia, paradójicamente, la hizo crecer: “Me la pasaba entrenando incluso con cubrebocas. Mientras otros paraban, yo avanzaba”.

Quiere terminar Derecho en tiempo y forma. Sueña con especializarse en derecho aduanero o mercantil: “Quiero defenderme a mí y defender a otros a través de las leyes”. Elegir la FES Aragón no fue casualidad: le quedaba cerca de casa y le daba tiempo para seguir golpeando.

Su frase de batalla es casi un rezo: “Con fe todo se puede”.

Guadalupe “Dinamita” Torres Tavares no solo está escribiendo su historia. Está reescribiendo la historia de muchas niñas de Tepito, de la colonia Morelos y de todo México que alguna vez escucharon que ciertos sueños “no eran para ellas”.

Round tras round, aula tras aula, golpe tras golpe, esta joven del barrio bravo está demostrando que cuando hay disciplina, carácter y fe, ni la pobreza, ni los prejuicios, ni las dificultades pueden detener un sueño que late con fuerza en el pecho.

Mientras se prepara para los Centroamericanos, los Panamericanos y, finalmente, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, Lupita nos recuerda una verdad poderosa:

El verdadero knockout no se da solo en el ring… se da en la vida, cuando decides que nadie te va a tumbar, comenta “La Dinamita”.

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