mar. May 19th, 2026

● Con el Mundial y el calor en puerta, las empresas que dependen del agua para operar van a sentir la presión.
● El garrafón, el modelo que todos usan, acumula errores, costos ocultos y riesgos de contaminación que nadie mide.
● Somos PURA recomienda purificar el agua donde se usa, sin depender de entregas ni almacenamiento, con equipos que se instalan el mismo día.

Con el calor y el Mundial en puerta, la demanda de agua va a subir. Para las empresas, el reto ya no es conseguirla, sino sostener un modelo de suministro que ya no responde.
“En industrias como alimentos y bebidas, manufactura y entretenimiento, el recurso es un tema de control; transporte, almacenamiento y reposición parecen procesos simples, pero cualquier falla puede alterar el sabor, generar contaminación o provocar retrasos”, explica Lucas Barrionuevo, cofundador de Somos PURA, empresa especializada en purificación de agua.

En la práctica, el problema está en cómo se mueve y se almacena el agua. El modelo más extendido es el uso de garrafones, que depende de traslados, recargas y almacenamiento constante, es ahí donde empiezan las fallas.

Un modelo que todos usan… y nadie cuestiona

Con el garrafón cada traslado, almacenamiento y rotación suma tareas, tiempos y margen de error que, a escala, se traducen en costos.
“A eso se suma un impacto menos evidente, la estabilidad del agua. Los envases y el tiempo de almacenamiento pueden alterar su composición y favorecer la presencia de microplásticos u otros contaminantes”, detalla Barrionuevo.
El efecto no se queda ahí, también compromete el producto final y acelera el desgaste de equipos como máquinas de café, sistemas de vapor o líneas de hielo, que dependen de agua consistente para operar sin fallas.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *