mar. Jun 9th, 2026

Hay ocasiones que lo más ansiado en un resultado médico es que te digan: no tienes nada. Pero cuando has estado buscando respuestas a tu dolor y angustia y te dicen: no tienes nada, la confusión hace que te duela el alma.
Porque aunque no quieras, te encuentras dando tumbos entre internet, opiniones de médicos, pacientes y conocidos que lejos de traer paz a tu corazón, te abruman más.
Hubo una mujer en la Biblia que no está registrada por nombre, sino por sus “azotes”, y creo que a veces es tanta la aflicción por todos lados que uno empieza a sentir que pierde su identidad entre tantos síntomas y dolencias, pero lo que Dios quería ilustrar es que ahí donde no hay un nombre conocido, Él te da uno nuevo que te devuelve la vida.
Esta mujer se había quedado sola, sin respuestas, sin dinero y sin solución a su problema, pero se aferró a las promesas de Dios ilustradas en el fleco del manto de Jesús, y por su fe fue sanada de todo lo que la azotaba.
Si usted se siente azotado y no hay explicación alguna quiero que se aferre a esta promesa que el Señor me dio uno de estos días antes de entrar al médico: Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. Salmos 139:16
Cuando leí esto comprendí algo: que yo no entiendo, el médico no sabe, pero Dios sí sabe y lo tiene todo registrado. Él tiene un plan, y Sus planes para mí siempre han sido más espectaculares de lo que yo me he imaginado, así que yo creo que Él escribió mi historia y que mi historia en Él tiene un final feliz.
¿Qué tal tú?
Ahí donde el médico no puede ponerle nombre a mi diagnóstico Dios dice: sano, libre, alegre, vivo, mío.
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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Por Admin

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