Fabricar bien ya no basta para que pymes mexicanas entren a cadenas globales
● El nearshoring pierde fuerza cuando la capacidad industrial no logra conectarse con compradores globales por falta de información
● En la manufactura global, fabricar bien no es suficiente. Los compradores también exigen calidad comprobable, entregas claras y capacidad de respuesta
● Radii evidencia una brecha del mercado: muchas pymes mexicanas están listas para proveer, pero aún necesitan demostrar su capacidad ante compradores globales
México tiene capacidad industrial, pero muchas pequeñas y medianas empresas siguen fuera de las grandes oportunidades porque fabricar bien ya no basta. Para entrar a cadenas globales, también deben demostrar calidad, trazabilidad y capacidad de respuesta.
En 2018, solo 4.6% de las pymes mexicanas participó en cadenas globales de valor, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ENAPROCE) del INEGI. La relocalización productiva abrió oportunidades, sin embargo, miles de proveedores aún no logran integrarse a las grandes cadenas de suministro.
“Aunque existe mucha capacidad instalada, no siempre está a la vista de quien compra desde una planta en Estados Unidos. El comprador necesita saber rápido quién puede fabricar, con qué estándar, en qué tiempo y con qué documentación. Cuando eso no existe, las oportunidades se quedan atoradas en correos y hojas de cálculo”, explica Juan Pablo Estrada, cofundador y CEO de Radii, plataforma que conecta a empresas con proveedores de manufactura industrial.
El filtro invisible
La relocalización productiva puso al país en el mapa de los compradores globales, pero la cercanía con Estados Unidos no garantiza una orden de compra. En industrias como la automotriz y aeroespacial, el precio no es el único criterio. También pesan los tiempos, la documentación, la trazabilidad y la capacidad para responder a escala.
Radii recibe alrededor de 1,000 solicitudes de cotización al mes, de las cuales 35% proviene de compradores en Estados Unidos y 65% de México. Su red integra 50 proveedores globales enfocados en sectores como automotriz y aeroespacial.
De acuerdo con datos de la empresa, 10 pymes mexicanas ya exportan o proveen a cadenas globales. El dato muestra que el reto no está solo en fabricar, sino en hacer visible esa capacidad ante compradores que necesitan certeza antes de asignar un proyecto.
En estas industrias, una pieza puede pasar por varios niveles de proveeduría antes de llegar a una línea de producción. Sin información clara y verificable, un proveedor puede perder competitividad aunque tenga la capacidad técnica para producir.
