mié. Ago 19th, 2026

Raúl Guajardo Cantú

Los ciudadanos normalmente pensamos que los políticos deberían solucionar los problemas que aquejan a la sociedad y creemos que, si lo hacen, seguramente les irá mejor en las elecciones a las que se presenten.
Parece que nuestra óptica no es la misma que la de los políticos, para ellos, al parecer es preferible dominar la narrativa social y que los ciudadanos confíen, confiemos, en ellos por encima de la realidad. Casi como en la famosa frase de Groucho Marx: “¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?”
Así, lo importante para los políticos consiste en que, independientemente de las estadísticas y de la realidad económica, nosotros pensemos que las cosas están bien y que las encuestas reflejen apoyo hacia sus intereses y lograr sus objetivos electorales.
Por eso, independientemente de lo que nosotros podemos pensar, para los políticos no necesariamente es una prioridad el resolver los problemas que aquejan a los nuevoleoneses y, en cambio sí lo es hacernos pensar que ellos están al pendiente de las necesidades de la población.
Así es que, cuando tome la decisión de por quién votar, analice las acciones de los candidatos y no sus declaraciones, estas están diseñadas para crear una narrativa determinada, una visión favorable para ellos, no para mostrar la realidad.
Si los candidatos ya ocuparon un puesto de elección popular, busque información acerca de lo que hicieron o dejaron de hacer cuando los ocuparon y analizar si lo que hicieron concuerda con las promesas que realizaron en campañas anteriores.
No dé por válidas las promesas de campaña, recuerde que en tiempos electorales hasta los políticos más serios, que los hay, tienden a exagerar en sus promesas, las elecciones se han convertido en una especie de “subasta” gana el que más promete, el que tiene los mejores publicistas o el que entiende qué le preocupa al ciudadano y promete resolver el problema y lo hace de una forma que es creíble, aunque no tenga intención de cumplir la promesa.
De alguna forma hemos convertido las elecciones en concursos de popularidad y no en un proceso para elegir buenos gobernantes, hemos intercambiado satisfacciones de corto plazo en lugar de construir un futuro mejor para todos.
Así que cuando le presuman que tal o cual político tiene la clave para resolver un problema que le aqueja, pregúntele a quien se lo diga, si ya enfrentó con éxito un problema similar y cuál fue su estrategia para resolverlo, no vaya a ser que, como ha pasado antes, como candidatos tienen todas las respuestas, pero como gobernantes solo tienen pretextos.
Como ciudadano, usted tiene la posibilidad de cambiar las cosas, o al menos de intentarlo, puede que le cueste un poco de tiempo y esfuerzo, pero créame, muchos se lo vamos a agradecer.
El próximo año puede ser fundamental para el futuro de todos. Piénselo.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *