El Gobierno federal a través de la
la Secretaría de Gobernación y el partido oficial Morena se deslindaron de la decisión de Rubén Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa tras una licencia de más de tres meses.
Como una decisión que “responde exclusivamente a una determinación de carácter personal”, calificó Gobernación.
Explicó que que las investigaciones sobre Rocha Moya corresponden a las autoridades competentes.
A su vez, el propio partido de Rocha, Morena dijo en su postura: “Esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”.
El Comité Ejecutivo Nacional mencionó que mantendrá respeto al Estado de derecho, al debido proceso y a los resultados de las investigaciones que realice la FGR.
En el contexto, el gobernador es acusado por Estados Unidos de presunta vinculación a grupos del tráfico de drogas.
Las investigaciones relacionadas con Rocha Moya se desarrollan después de señalamientos que vincularon al gobernador con la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa.
El gobernador sostiene que las autoridades mexicanas no presentan pruebas que acrediten las acusaciones en su contra.