jue. Sep 10th, 2026

Luz María Ortiz Quintos
El informe PISA ha disparado las alarmas en la OCDE, la institución que organiza esta prueba, considerada la mayor evaluación educativa del mundo. Entre 2015 y 2025, el resultado de los estudiantes cayó, en promedio entre los países desarrollados, 27 puntos en lectura, 22 en matemáticas y 7 en ciencias, según los datos publicados recientemente.
Para dimensionarlo, la OCDE calcula que 20 puntos equivalen aproximadamente a lo que se aprende durante un curso escolar. En otras palabras, los alumnos de ahora estarían cerca de un curso escolar por detrás de los estudiantes de hace una década.
La prueba PISA mide la capacidad de los estudiantes de 15 años para aplicar sus conocimientos y habilidades en lectura, matemáticas y ciencias a situaciones de la vida real.
Áreas principales de evaluación
Lectura: mide la aptitud para comprender, utilizar, reflexionar e involucrarse con textos escritos.
Matemáticas: evalúa la capacidad para formular, emplear e interpretar conceptos matemáticos en diferentes contextos.
Ciencias: analiza la habilidad para explicar fenómenos científicos, evaluar y diseñar investigaciones científicas e interpretar datos con base en evidencias.
Enfoque práctico
PISA no evalúa únicamente la memorización de contenidos escolares, sino la capacidad de utilizar los conocimientos para resolver problemas y enfrentar situaciones de la vida cotidiana.
Población objetivo
Está dirigida a jóvenes de 15 años, edad en la que la mayoría de los alumnos están por concluir o han concluido su educación básica obligatoria en los países de la OCDE y en otras naciones participantes.
Evaluación del sistema educativo
Su propósito fundamental no es calificar a un alumno, maestro o escuela de manera individual, sino medir el rendimiento global de los sistemas educativos, con el objetivo de generar información que permita mejorar las políticas públicas.
Factores asociados
La evaluación incluye cuestionarios complementarios que permiten conocer aspectos relacionados con el contexto socioeconómico, cultural y familiar de los estudiantes.
Los responsables de PISA consideran que el descenso educativo no es solamente coyuntural, sino que tiene causas profundas. Entre ellas se encuentran la generalización del uso de dispositivos digitales, la menor curiosidad y disposición al esfuerzo que muestran algunos adolescentes —lo que también afecta su manera de aprender— y la pérdida de hábitos de lectura, que provoca que cada vez tengan mayores dificultades para comprender lo que leen, especialmente cuando se enfrentan a textos largos.
Resultados más recientes de México
Los resultados del informe PISA 2025 sitúan el rendimiento de los estudiantes mexicanos por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas evaluadas.
En la edición 2025 participaron 91 países y economías, 13 de ellos pertenecientes a América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Paraguay, Perú, Uruguay y México.
Desde el año 2000, México ha participado en esta prueba como miembro de pleno derecho de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
De acuerdo con los resultados señalados, México se colocó en los últimos lugares entre los países de la OCDE en ciencias y comprensión lectora.
En matemáticas, solo alrededor del 30 % alcanzó el nivel básico.
En lectura, aproximadamente el 50 % alcanzó el nivel básico.
En ciencias, alrededor del 50.4 % superó el nivel mínimo.
Esta información sólo confirma lo que desde 2023 expusimos ante las autoridades: nuestra preocupación por los planes y programas de estudio de la Nueva Escuela Mexicana, particularmente por la importancia que deben tener las materias básicas, como las ciencias, las matemáticas, la lectura y la escritura. Hoy tenemos una evidencia que nos obliga a reflexionar seriamente sobre el rumbo de nuestra educación.
Si bien a nivel internacional existen diversos factores que contribuyen a la disminución de habilidades y al sano desarrollo de las nuevas generaciones, no podemos dejar de reconocer que México enfrenta un rezago educativo que requiere atención urgente.
Una vez más pedimos y solicitamos a la autoridad educativa que ponga en primer lugar a la educación.
Nuestros niños, niñas y adolescentes merecen respeto, atención y las condiciones adecuadas para alcanzar un buen desarrollo académico. La tecnología puede y debe ser una herramienta para aprender, pero recordemos que aprender también significa hacer.
Leer, escribir, sumar, restar y desarrollar habilidades básicas requiere práctica. Necesitamos fortalecer estos aprendizajes de manera constante y, al mismo tiempo, garantizar contenidos científicos sólidos, basados en el conocimiento y en la evidencia.
Gracias a evaluaciones como PISA podemos conocer dónde estamos y, sobre todo, identificar dónde debemos mejorar.
Esperamos que estos resultados sean tomados en cuenta para revisar y, cuando sea necesario, modificar los planes y programas de estudio, de manera que podamos detener el rezago educativo y recuperar el nivel que nuestros estudiantes merecen.
La educación no puede esperar. El futuro de nuestros niños, niñas y adolescentes depende de las decisiones que tomemos hoy.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *