lun. Sep 21st, 2026

Luz María Ortiz Quintos
En un exclusivo club nocturno —o antro— ubicado en el municipio de San Pedro Garza García, circula en redes sociales un audio en el que se comenta que las personas responsables de permitir el acceso al lugar a los jóvenes mencionan que, dependiendo del color de piel, se permite o se niega la entrada. Incluso se ha viralizado una tarjeta con diferentes tonos de piel que, presuntamente, especificaría cuáles son los colores permitidos para ingresar.
Increíble que, en estos tiempos en los que tanto se promueven la inclusión y la no discriminación, tengamos en el municipio más rico del país este tipo de señalamientos, como si el color de la piel determinara la capacidad intelectual, económica o el derecho al esparcimiento.
Otro tipo de discriminación que se ha dado a conocer en los últimos años es la que puede presentarse desde instituciones públicas que se dicen promotoras de la inclusión, pero que, en los hechos, gobiernan y desarrollan programas y proyectos en conjunto con determinados sectores de la sociedad, dejando fuera a otros.
Al iniciar los procesos electorales, determinados actores políticos sostuvieron una reunión con la asociación que tengo el honor de presidir, en la cual se acordó programar un foro dirigido a padres de familia, con temas relacionados con la educación en valores. Hasta la fecha, seguimos esperando la realización de dicho foro.
Mientras observamos recursos y esfuerzos destinados a campañas electorales y a la búsqueda de nuevas posiciones públicas, los ciudadanos también tenemos memoria. En su momento, daremos a conocer nuestra evaluación sobre la colaboración y los compromisos asumidos por quienes buscan ocupar cargos de elección popular.
Por respeto hemos permanecido en silencio, pero nos preocupa que los nuevos cargos de elección popular sean ocupados por personas que no comprendan que gobernar significa gobernar para toda la sociedad, sin distinciones, preferencias ni exclusiones.
La inclusión no puede ser solamente un discurso; debe reflejarse en los hechos.
La discriminación, venga de donde venga, no debe tener cabida en nuestra sociedad.
No a la discriminación, hoy y nunca.
*La autora es presidenta del Instituto Nacional de Consultoría Familiar A. C.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *