Raúl Guajardo Cantú
Recientemente el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana reunió a académicos de diferentes instituciones para analizar los próximos procesos electorales, una decisión que debemos aplaudir por la importancia que tiene la existencia de un sector de la sociedad que se dedique al análisis profundo de lo que sucede en las elecciones y su entorno, la forma en que participan o pueden hacerlo, los ciudadanos y las conclusiones generales a que podemos llegar gracias a ese tipo de actividad analítica.
En la mesa redonda que llevó por título “Voces del pensamiento democrático: Experiencias de la Academia”, los participantes analizaron “la evolución del organismo electoral y los desafíos que enfrenta de cara al próximo proceso electoral, según lo reporta El Porvenir en nota de César López.
Como todo organismo que se plantea ciudadano, el IEEPCNL, enfrenta retos de distinta índole, entre otros, el del presupuesto asignado para la realización de sus tareas, sobre todo en año electoral. Organizar una elección de gobernador, 51 presidencias municipales y 26 diputaciones locales de elección por mayoría, más las asignaciones de las restantes 14 para completar el Congreso local, representa costos que requieren de un conocimiento profundo de lo que realiza este organismo y no asignaciones presupuestales realizadas en un escritorio lejano a la actividad propia del proceso electoral.
Capacitar a presidentes de casilla, secretarios y escrutadores no es un trabajo que se realice en un vacío institucional, por eso debe tener una asignación importante de fondos suficientes para sacar adelante este trabajo, del cual depende en gran medida que el proceso sea correctamente desarrollado y los resultados confiables.
Pero, también requiere de personas que analicen lo que sucede en el entorno en que se desarrollan los procesos electorales y en el proceso mismo, y que lo hagan personas dedicadas al análisis no partidista, hasta donde esto sea posible, entendiendo que también los académicos tienen simpatías por proyectos políticos específicos, acordes a su visión del mundo, pero es importante por ello que participen representantes de diferentes corrientes de pensamiento.
Beatriz Adriana Camacho Carrasco, presidenta del IEEPCNL, destacó “la importancia de la academia como uno de los contrapesos para el fortalecimiento de la democracia” y subrayó la colaboración que el organismo sostiene con las instituciones académicas dentro y fuera del estado.
Un aspecto que llamó nuestra atención fue el relacionado a la prospectiva que algunos de los académicos realizaron con respecto a los procesos electorales que formalmente iniciaron hace algunos días y que concluirán en 2027, ya que si bien resulta importante la evaluación, como se dice, “a toro pasado”, también consideramos fundamental la prevención de los problemas que se puede enfrentar en estos proyectos.
Consideramos que todos deseamos vivir en un país democrático, por lo cual el análisis de los procesos que pueden garantizar que continuemos en esa ruta, nos parece fundamental y damos la bienvenida a este tipo de trabajos en los cuales integrantes de la sociedad civil tienen la oportunidad de aportar sus experiencias y conocimientos para mejorar cada vez en los procesos democráticos.
Como lo hemos dicho en muchas ocasiones, es importante que nosotros, los ciudadanos, participemos en el proceso democrático, en todos los aspectos de este.
