El nervio principal de Daniel Saldaña París
El nervio principal (segunda novela del autor que ahora recupera Anagrama) es una obra de una delicadeza engañosa, tan tierna como devastadora, que retrata el fin de la infancia y la herida que deja el abandono. Daniel Saldaña París construye una historia luminosa y cruel a la vez, donde el machismo, el secreto y la soledad conviven con la bondad inesperada de los desconocidos, y donde crecer significa aprender que no todas las preguntas tienen respuesta.

Primera persona de Margarita García Robayo
El epígrafe de todos mis textos podría ser: antes de escribirla, esta idea era mejor.» Las dos narraciones inéditas ¿Qué tienes en la cabeza? La búsqueda de sentido en la escritura y Casa llena exploran la escritura como forma de resistencia frente a las ficciones con las que tratamos de hacernos un lugar en el mundo.
El de García Robayo es un testamento de pensamientos que, como señala Leila Guerriero en el prólogo, «no fulgura en las majestuosas cúpulas de lo grandilocuente, sino en los pequeños infiernos y paraísos que se esconden en el cada día».

La vida al final de Bernhard Schlink
Martin se niega a caer en el dramatismo y se entrega a una rutina metódica y serena: poner en orden el tiempo que le queda y despedirse de su familia dejándoles un recuerdo preciado y perdurable de su existencia en común. Lo hace sin estridencias, mediante una serie de gestos modestos y ordinarios pero llenos de calidez y dignidad. Cancela compromisos, deja de contestar correos, dedica las horas a disfrutar del día a día con su hijo y reflexiona sobre qué legado puede dejarle.

Hombres enamorados de Irvine Welsh
Hablamos de Renton, Spud, Begbie y Sick Boy, los protagonistas de Trainspotting, la novela que lanzó al estrellato a Irvine Welsh y que se convirtió en un fenómeno literario y cinematográfico. Hombres enamorados retoma al cuarteto justo donde los dejó Trainspotting, después de aquella compraventa de heroína que acabó en trifulca y con cuyo dinero Renton se da a la fuga y deja al resto con un palmo de narices.
Estamos a finales de la década de los ochenta del pasado siglo, años terminales del gobierno Thatcher y de transición del punk al dance. Con el dinero sustraído a sus compinches, Renton se instala en Ámsterdam, donde se adentrará en un submundo de clubes de más que dudosa reputación y frecuentará a personajes peligrosos; Sick Boy se ha quedado en Londres, donde intenta desengancharse y donde conoce a Amanda, una pija, hija de un político, que lo introducirá en un entorno social muy distinto; la vida de Begbie transcurre entre la cárcel y Leith, el maldito barrio del que no logra salir; hasta allí ha vuelto también Spud, que se enamora de Ali, una chica con más afición a los opiáceos que al sexo.
