Lorena o la manzana de la discordia
Raúl Guajardo Cantú
La legisladora local, Lorena de la Garza, se está convirtiendo en la manzana de la discordia del proceso sucesorio en el estado, al menos aparentemente, ya que su intento por alcanzar la candidatura a la alcaldía de Monterrey, está haciendo que el pacto entre PRI y PAN no se alcance plenamente, ya que Acción Nacional exige que, al ir un priista a por la gubernatura, un panista lo haga por la alcaldía de Monterrey, la cual puede ser considerada, con razón, la segunda candidatura en importancia en el estado.
Pero queremos insistir en que, como lo hemos señalado en otras ocasiones, la legisladora es solamente un síntoma y no necesariamente el problema. Aunque no lo parezca, dentro del PRI existen varias corrientes que no están conformes con el hecho de que Adrián se lleve todo en el proceso electoral de 2027, ya que consideran que un panista como Fernando Margáin es parte de su equipo y respondería a sus intereses, y que incluso lo rodearía de su gente.
En ese contexto, otros priistas, en especial Francisco Cienfuegos, quien desea apoderarse del liderazgo de ese partido, pero igualmente Heriberto Treviño y César Garza, están deseando que Adrián no se quede con todo el pastel electoral, ya que en caso de alzarse con la victoria en 2027, seguramente se convertiría en el “dueño” del tricolor y, muy probablemente en una figura a tomar en cuenta para 2030.
No estamos diciendo que a la diputada Lorena de la Garza alguien la esté manipulando, ella tiene méritos propios y también ha forjado una identidad que ya es reconocible entre los ciudadanos, pero sí consideramos que su participación en el proceso de selección de candidatos está siendo aprovechada por alguien para poner piedritas en el camino del alcalde regiomontano.
Según ha trascendido, el líder nacional del PAN, Jorge Romero, se niega rotundamente a ceder en lo referente a la candidatura de Monterrey, puesto que, al igual que los priistas señalados, considera que no es deseable que Adrián se alce con toda la ganancia que se puede alcanzar en el estado.
Aunque, cabe la posibilidad, en caso de que ello sucediera, de que la dirigencia nacional del blanquiazul pudiera tomar las riendas del partido en Nuevo León, esas que perdió hace muchos años a manos de la llamada santísima trinidad. Posibilidad esta que viene a enrollar más la madeja que se ha tejido en torno a la sucesión de Samuel García.
Por lo pronto, parece que Adrián ha intentado contrarrestar la presencia de Lorena de la Garza soltando el buscapié de Marcelo Segovia, quien habría sido mencionado como un posible candidato tricolor solamente para que Lorena no quede solitaria frente a frente con quien intente alcanzar la candidatura de Monterrey por parte del PAN.
Todos los involucrados están jugando sus cartas y apostando, casi, su resto con la finalidad de que el barco no se ladee hacia un solo lado, se trata, consideramos, de un intento de los grupos minoritarios del PRI, principalmente, por no ser desplazados definitivamente por el grupo adrianista, ya que si eso sucede, difícilmente tendrán posibilidades de alcanzar alguna posición durante los próximos sexenios.
