Cómo crear o reconstruir un historial crediticio después de un problema de pago
Un problema de pago puede complicar el acceso a nuevos productos financieros, pero no significa que el historial crediticio deje de evolucionar.
Vexi, empresa financiera mexicana enfocada en ampliar el acceso al crédito, explica que es posible reconstruir un historial crediticio generando nuevos registros a partir del comportamiento de pago y manteniendo hábitos sostenibles en el tiempo.
“Un problema de pago no define el historial crediticio. Lo que una persona haga después también genera nuevos registros y puede contribuir a reconstruirlo”, explica Sebastián Medrano, Head of Marketing & Growth de Vexi.
La conversación cobra relevancia ante el crecimiento en el uso de tarjetas de crédito en México. De acuerdo con la ENIF 2024 elaborada por INEGI y la CNBV, el porcentaje de personas de 18 a 70 años con una tarjeta de crédito bancaria pasó de 10.5% en 2021 a 15.7% en 2024, un incremento de 5.2 puntos porcentuales.
¿Una tarjeta de crédito puede ayudar a reconstruir el historial crediticio?
Sí. Una tarjeta de crédito que reporta el comportamiento de pago a las Sociedades de Información Crediticia puede generar nuevos registros en el historial conforme se utiliza y se realizan los pagos.
Volver a utilizar crédito, sin embargo, no significa asumir compromisos mayores. Antes de hacerlo conviene considerar los ingresos disponibles, los gastos habituales y cuánto puede destinarse al pago para elegir un nivel de crédito que pueda mantenerse bajo control.
¿Qué hacer para reconstruir un historial crediticio?
Para quienes buscan reconstruir su historial, Vexi recomienda concentrarse en hábitos que puedan mantenerse de manera constante:
● Pagar puntualmente: cumplir con las fechas establecidas para evitar nuevos problemas de pago.
● Conocer las fechas de corte y pago: tenerlas presentes ayuda a organizar los gastos y las obligaciones.
● Cuidar el nivel de uso de la línea: evitar utilizar toda la línea disponible.
● Mantener los compromisos dentro de la capacidad de pago: considerar cuánto se puede cubrir antes de utilizar el crédito.
● Revisar periódicamente el historial: comprobar que la información registrada sea correcta y detectar posibles aclaraciones.
