Cosas del Tony
Por: Antonio Sánchez R.
Cuentas, cuentas y cuentos…
La última quincena resultó por demás aciaga: la fatalidad aleteó por todos lados y nos dejaron varios amigos y familiares. Primero, nuestro buen amigo Álvaro Pava, colombiano y primera voz de la Internacional Sonora Dinamita, falleció el viernes 9 de octubre. Cuatro días después, fue nuestro amigo y compañero de lides periodísticas, Raúl Jaramillo, partió de este mundo y el pasado domingo 18, Juan Carlos Mata Limón, primo de mi esposa, pasó a mejor vida… Nuestras sinceras condolencias para familiares y amigos de todos ellos.
En fin, la vida continúa…, así como continúa la serie de cuentos que, como de costumbre, sigue armando nuestro FosfoGober, presumiendo escenarios que sólo existen en su febril cerebro. Es en verdad escandaloso el nivel que ha alcanzado la estrategia de promoción publicitaria que ha desarrollado el equipo del mandatario estatal, en su afán por pintarnos situaciones inexistentes.
Como parte de la promoción de su quinto informe de actividades, el mismo SamyBoy aparecer en casi todos los spots publicitarios, detallando aspectos bastante exagerados y hasta mintiendo en otros, como en el caso del transporte que, según él, ya está solucionado, cuando en realidad está mucho muy lejos de ello.
Según nuestro soñador gobernador, Nuevo León es un estado fantástico, de primer mundo, aunque todos sabemos que la problemática general que vive la entidad es deprimente, con miles de ciudadanos sufriendo carencias y viviendo en condiciones nada presumibles.
Dice el gobernador algo en lo que ha insistido desde hace mucho: que todo va “en tiempo y forma”. Nada más falso que eso. El talón de Aquiles de la administración estatal es el sistema de transporte público en general, tanto el automotriz como el Metro. Sí, trajeron muchas, muchísimas unidades, pero así como llegaron, se han descompuesto y están yonqueadas muchas de ellas y, por ende, el servicio sigue siendo pésimo, los tiempos de espera siguen siendo criminales y los usuarios continúan molestos porque sienten que sólo les han dado atole con el dedo.
En lo que toca al sistema Metro, Samuel se autoproclama como el mandatario que más ha hecho para aumentar la cantidad de líneas. Quizá sí sea cierto, pero ¿a qué costo? Las líneas existentes se encuentran en pésimas condiciones, con fallas que no deberían ocurrir si hubiese un adecuado mantenimiento, pues frecuentemente tanto escaleras eléctricas como elevadores están fuera de servicio y eso, lo quieran o no, es molesto para los usuarios.
Dice el FosfoGober que su gestión ha trabajado sin necesidad de endeudarse… Mentira aberrante… La deuda estatal ha crecido en casi un 30 por ciento en los últimos cinco años, o sea, durante el ejercicio de Samuel García, Nuevo León está más endeudado que hace cinco años.
El último gobernador que trabajó sin recurrir al endeudamiento, fue nada más y nada menos que don Alfonso Martínez Domínguez y quien lo relevó en el cargo, Jorge Treviño Martínez, trabajó con deuda mínima. Así es que, señor gobernador, no venga a contarnos cuentos fantásticos que no estamos en Jauja, más bien estamos en el mundo de la utopía.
Se auto proclama como el mejor gobernador de los últimos 40 años. Es el mejor para hablar y para mentir. Las cuentas, por más que le buscamos, nada más no cuadran, pues mientras él dice una cosa, los números que arrojan los informes trimestrales son otra cosa. Samuel es bueno para hablar, pero pésimo para hacer cuentas.
Las cuentas no son claras, pero los cuentos sí los arma muy bien, aunque se trata de historias de ficción, el recuento de situaciones en un mundo inexistente, un mundo en el que, cuando se vaya, todo podría derrumbarse, porque está sostenido con alfileres.
