*Universidad responde con beca completa
*Interesante precedente en Nuevo León
Luz María Ortiz Quintos
Monterrey, N.L. Un abogado de 24 años, egresado de la Facultad de Derecho y Criminología, quien actualmente cursa la Maestría en Juicio de Amparo en la misma Facultad. Promovió un juicio de amparo contra las cuotas de reinscripción exigidas por Rectoría y la FACDYC de la UANL.
El monto reclamado fue de $31,017.00 pesos, impugnado por tres razones:
– su imposición obligatoria,
– su cuantía,
– y la falta de fundamento legal suficiente.
Dentro del juicio, el quejoso solicitó la suspensión de los actos reclamados para poder continuar sus estudios mientras se resolvía el fondo del asunto.
El Juzgado de Distrito concedió la suspensión, ordenando que no se le cobraran las cuotas hasta que exista una sentencia definitiva que niegue el amparo.
Posteriormente, la universidad otorgó al estudiante una beca del 100%.
De acuerdo con el promovente, esta medida —aunque aparentemente favorable— busca evita que el Poder Judicial Federal se pronuncie sobre la constitucionalidad y legalidad de las cuotas, dejando intacto el esquema de cobros para el resto de la comunidad estudiantil.
“El problema no es si yo pago o no. El problema es si el cobro es legal. Resolver el caso con una beca individual impide que el fondo se estudie”, señala.
El juicio continúa en trámite, y el caso reabre la discusión sobre la gratuidad de la educación a nivel superior en las Universidades Público.
Bien por el joven abogado que ejerce su profesión con valentía en pro de justicia.
Los jovenes no son el futuro, son el presente y están participando activamente en las acciones que nos garantizan una mejor sociedad, una esperanza que nos anima a ver qué son más los buenos, que los no tan buenos.
Los ciudadanos podemos y debemos mantener una participación activa en las decisiones públicas, los cargos son temporales, los ciudadanos somos permanentes.