mié. Jun 12th, 2024

Por Rogelio Romero

Señalar en medio de una pandemia que se piensa regresar a la vida normal en pocas semanas al país, no parece una conjetura muy acertada del presidente Donald Trump.

Mientras los estados más afectados por la expansión del coronavirus están luchando por contener la enfermedad, el presidente volvió a destacar que piensa que para mediados del mes de abril, la situación podría permitir la reapertura de negocios en el país.

Este pasado miércoles envió una carta a los 50 gobernadores que forman la Unión Americana expresándoles que se está considerando esa posibilidad, y que el impacto del coronavirus en cada condado de la nación seria clasificado por categorías es decir de alto, mediano o bajo riesgo.

La clase política no comprarte esta idea del presidente, la mayoría de los legisladores y políticos piensan que solo las autoridades de salud con base en hechos científicos, pueden indicar en que momento los riesgos por la  pandemia han disminuido.

En este momento el virus ha causado la muerte de más de mil personas y los casos de personas contagiadas sigue disparándose fuertemente sobre todo en Nueva York, California y Nueva Orleans no existe aun algún indicador científico de que la pandemia vaya a ser controlada.

Así lo han hecho saber las mistas autoridades de salud con un contundente “la pandemia dicta el tiempo en que parara de esparcirse, no nosotros”.

Debate intenso que parece no gustar a la Casa Blanca por todos los intereses económicos en juego, incluyendo el posible quebranto de millones de empresas.

Los primeros signos de afectación económica ya se dejaron sentir en el sector laboral más de 3.3 millones de personas ya presentaron su solicitud de desempleo, esto es  porque los negocios donde trabajaban realizaron recortes de personal o están a punto de cerrar.

Por primera vez desde el 2008 los fuertes intereses del capitalismo estadounidense se han visto afectados, el paquete de ayuda económica por 2 billones de dólares evitaría  el quebranto de muchas pequeñas empresas y pretende salvar a la industria aérea del país.

Más de 375 mil millones de dólares serán destinados para apoyar a las micro y medianas empresas, mientras la industria aérea comercial recibirá en préstamos 50 mil millones de dólares.

Los ciudadanos y residentes del país que laboran o pueden  demostrar que tienen una entrada de dinero que paga impuestos, recibirán de acuerdo a lo que reportan al fisco por año, entre 1200 y 2200 dólares.

Además si tienen hijos menores recibirían 500 dólares por cada uno como aliciente extra.

Realmente el dinero que el gobierno está destinando para palear la economía familiar de millones de personas serviría para lo más esencial es decir; El pago de servicios públicos, liquidar un mes o dos de renta así como con la compra de comida.

Aparentemente el dinero llegaría en 2 cheques a  las familias estadounidenses comenzando el 6 de abril.

Aunque muchos críticos ya hablan de un problema de recesión enorme para la nación si la economía no se reactiva en las próximas semanas, y por ende,  la perdida de millones de empleos.  

La pregunta obvia seria; ¿Afectaría de alguna forma los planes de la elite política que gobierna? La respuesta es sí, porque todo lo que presumía el gobierno en turno referente a  una  estabilidad económica y financiera, así como bajo desempleo o un poder adquisitivo fuerte por parte de los consumidores para sostener el  mercado interno se haría trizas.

Y sobre todo pondría a pensar a los millones de electores que apoyaron a Trump hace 4 años, si están dispuestos  a seguir o no la forma en que dirige los destinos de la nación.

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Un comentario en «El “optimismo” de Trump»

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