dom. May 10th, 2026

Andrés Manuel López Obrador y su partido político MORENA, hasta el cansancio, han dejado en claro que siempre que algo les falla en primera instancia, tienen a la mano un “plan B”, un mecanismo alterno para tratar de siempre imponer su voluntad, aunque la ley, la razón o lo que sea, lo impida o lo prohíba…

Ahora mismo ante el fracaso de la reforma electoral, tienen en marcha una estrategia alterna, igual pasó con la reforma eléctrica y con la relativa al ejército y la guardia nacional. De hecho fue un plan B, lo que se aplicó en las mal llamadas “consultas populares” sobre el juicio a expresidentes y cancelación del aeropuerto de Texcoco, por citar algunos ejemplos.

Al interior de Morena y por decisión de Andrés, nunca ha habido una elección interna y las supuestas decisiones cuando mucho han sido mediante el plan B, llamado encuestas.

Aquí en Nuevo León en el último proceso electoral Morena postuló para la gubernatura de Nuevo León, una exalcaldesa de general Escobedo y como ésta pronto decayó en el ánimo ciudadano, hubo necesidad de buscar un plan B.

Durante esa campaña se dijo una y otra vez, que el plan B de AMLO y Morena era precisamente Samuel García, lo que muchos no creyeron y que sin embargo, el tiempo que todo lo aclara y la necia realidad que siempre se impone, han terminado por dar la razón a quienes desde entonces señalaban que Samuel (“samuelito” para los morenos) era la alternativa de Andrés y su partido para Nuevo León.

Así queda acreditado, no solo por el estilo bronco que el gobernador de NL trata de imitar del presidente, sino también en el triste papel, ya no digamos de sparring (que a veces responden los golpes) sino de costal o pera loca de boxeo, del secretario Adán, pero sobre todo se nota en el “rescate” que el gobierno federal ha tenido que hacer del joven mandatario y que se va haciendo costumbre. Así fue con el agua y con el trasvase, donde tuvo que intervenir la llamada 4T.

Ahora en la controversia entre los poderes estatales y entre el Ejecutivo y los ayuntamientos, el representante de la “nueva política” incapaz de reconducir la política interior, acude al auxilio del Ejecutivo Federal, en busca de apoyo moral (?), mientras él recurre a una añeja práctica para sacar la vuelta a los problemas, así como el avestruz esconde la cabeza, él se va de viaje…

Por cierto el presidente parece apoyar a su plan B, asumiendo una posición poco federalista y mas bien, injerencista (que recién le valió el cuestionamiento de propios y extraños por el caso Perú) y quién sabe si ha escuchado la opinión de los viejos obradoristas al respecto.

En fin, ha quedado claro que Samuel era y es el plan B de AMLO y Morena para tratar de ganar Nuevo León… a ver que piensan los nuevoleoneses…

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *