lun. Jun 17th, 2024


Raúl Guajardo Cantú
Durante mucho tiempo la alcaldía de Monterrey fue considerada la tumba de los políticos nuevoleoneses, se decía que ningún alcalde podría aspirar a la gubernatura del estado teniendo como plataforma su trabajo en la capital. Así ha sido, con la excepción de Sócrates Rizo, ningún otro alcalde ha salido directa o indirectamente a la gubernatura.
Una de las razones para que ello sea así consiste en que las necesidades de Monterrey, por lo que a servicios públicos y primarios se refiere son tan grandes que siempre el presupuesto es insuficiente, por lo que durante mucho tiempo se ha sostenido que mantener las calles en buen estado, el tráfico vehicular controlado y fluido, la recolección de basura eficiente y el alumbrado público en buenas condiciones hablaría de una buena gestión municipal.
Ahora a esas actividades se ha sumado la seguridad pública, que durante años, por ser la capital, no tenía policía más que para cuidar el palacio, las plazas públicas y, como se decía, cuidar borrachitos.
La realidad ha cambiado, la sociedad es más compleja y los problemas han crecido y los recursos siguen siendo menos que los necesarios. De ahí que ofrecer soluciones simplistas a problemas complejos puede acarrear votos a la causa en el corto plazo, pero en el largo plazo genera descontento y la sensación de que todos los políticos son unos inútiles en el mejor de los casos o unos corruptos en el peor.
Quienes vivimos en Monterrey esperamos que cualquiera de los candidatos que gane, aunque no sepa siquiera el precio de las tortillas, sí tenga una idea clara de lo que se requiere para resolver de manera clara los problemas que aquejan a la ciudad, con todo y que algunos requieren de una acción conjunta con el resto de los municipios del área metropolitana.
En esta recta final de las campañas, cualquier resbalón o una buena frase puede desbalancear la contienda, un encuentro como el que tuvieron en El Norte o el que tendrán en el IEEP puede hacer que uno u otro gane, aunque, a decir verdad, los debates parece que últimamente dan imágenes equivocadas acerca de lo que realmente está sucediendo en la contienda. El caso de la CDMX es sintomático, en los tres debates los analistas consideraron que Salomón Chertorivski ganó, pero eso no se refleja ni de lejos en la intención de voto. Lo mismo está sucediendo con las encuestas que parecen no medir lo que deberían.
Así las cosas el verdadero criterio, la verdadera encuesta se presentará en las urnas, en la jornada del 2 de junio próximo. Será ahí donde se reflejará lo que está pensando el ciudadano y posteriormente ya veremos si la decisión que tomemos fue la mejor o no.
Quizá por ello la reflexión que debemos realizar antes de depositar nuestro voto en las urnas sea fundamental.
¿Realmente estamos convencidos de que tal o cual candidato es el mejor para gobernar Monterrey? De ser así, no hay más que seguir adelante.
Tomemos la mejor decisión y, eso sí, no dejemos de ir a las urnas.

Por Admin

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