dom. Jul 21st, 2024


Raúl Guajardo Cantú
Después de meses de sequía y de años de tener menores lluvias que los promedios anuales que se presentaban en la entidad, desde ayer por la noche y hasta el viernes o sábado tendremos acumulados de lluvia que en solo dos días y medio equivaldrán a la mitad de lo que llueve en un año “normal”.
Es un motivo de esperanza para los nuevoleoneses que hemos enfrentado una crisis en el suministro de agua y que durante un verano, el de 2022, obligó a la población a ver cómo se racionaba el agua para consumo humano y que en los dos años siguientes nos vimos obligados a moderar el consumo, porque las presas estaban prácticamente vacías.
La esperanza consiste en que las lluvias provocadas por la tormenta tropical Alberto dejarán en las presas de Nuevo León agua suficiente para aproximadamente tres años y medio.
También se presentan problemáticas asociadas a estas lluvias, estas de otra índole, seamos claros, ninguna ciudad está preparada para recibir acumulados de lluvia como los que recibirá el área metropolitana de Monterrey en estos días y si a ello sumamos la falta de cultura en el manejo de la basura, mucha de la cual va a dar al drenaje pluvial, las inundaciones y daños a personas y bienes, quizá no se hagan esperar.
Solo el municipio de Monterrey anunció que había retirado en los últimos días 12 toneladas de basura en las alcantarillas, recordemos que hace algún tiempo hasta un auto fue sacado de una de ellas.
Otro aspecto que debemos tomar en cuenta para nuestro futuro, es la responsabilidad que nos compete por lo que respecta al consumo del agua, quizá la disciplina que más o menos hemos guardado los nuevoleoneses ante las presas semivacías se vea relajada en cuanto estas suban sus niveles.
Debemos pensar en ello, son responsabilidades que en tanto ciudadanos debemos asumir, pequeñas cosas como respetar los reglamentos de tránsito, generar una cultura acerca del bien mayor y aceptar que no todo debe ser hecho por las autoridades, en este caso, de qué servirá que levanten toneladas de basura de las alcantarillas si de inmediato se vierten en ellas otras tantas, dejadas ahí por quienes solo piensan en su comodidad.
Aunque parezcan hechos menores, estos constituyen la base de lo que significa ser ciudadanos, con sus ventajas y desventajas, con sus derechos y deberes, porque en la medida en que abdicamos de ellos, damos pie para que alguien venga y nos venda el cuento de que nos dará todo en las manos, cual si fuésemos niños y no adultos responsables.
Así ha sucedido en otros países y así les ha ido.
Por lo pronto, disfrutemos de las lluvias que nos traen cosas buenas para el estado, pero vayámonos haciendo a la idea de que está también en nuestras manos la responsabilidad de cuidar el agua para nuestro consumo y de ser responsables en el manejo de la basura, que esta no vaya a dar a las alcantarillas y después provoque alguna tragedia.

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